Suárez-Quiñones: “Se trabaja para solucionar el tráfico en San Rafael”

Tras su reunión con el Ministerio de Fomento, el consejero insiste en que el resolver el problema de la travesía “es una prioridad” pero reconoce que “la solución no es fácil”

12

El consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, aseguró ayer que “se está trabajando para lograr una solución definitiva”, al tráfico por la travesía de San Rafael, si bien agregó que “la solución no es fácil”. Suárez-Quiñones contestó así al ser preguntado por el resultado de la reunión mantenida con representantes del Ministerio de Fomento, de cara a avanzar en la resolución de diversos conflictos en Castilla y León. Las dos administraciones ya han alcanzado un acuerdo para bonificar el desvío de vehículos pesados desde la N-120 a la autopista de Astorga y en breve firmarán otro con el mismo cometido en el tramo de la autopista AP-1 entre Castañares y Armiñón.

“Estamos dando pasos con el Ministerio (de Fomento) para los vehículos pesados que circulan por San Rafael, que es un problema para los ciudadanos de esa localidad, pero no es tan fácil, es algo complicado”, manifestó el consejero, quien insistió en que para Fomento “es una prioridad actuar sobre esta travesía y resolver la problemática”. En estos momentos se trabaja en la utilización de la AP-6 como variante de la N-VI, a la vez que se analizan otras alternativas que resuelvan la situación, para lo cual están previstas próximas reuniones a fin de determinar las decisiones a adoptar, según informa la agencia Europa Press.

La alcaldesa de El Espinar, Alicia Palomo (PSOE), en declaraciones a TVE Castilla y León, lamentó ayer que, “una vez más, parece que la solución se va a aplazar”, un hecho que “aumenta la indignación” en el municipio, cuyos vecinos llevan reclamando desde hace años medidas que reduzcan el tráfico por la travesía y ofrezcan más seguridad a los peatones. Las estadísticas indican que, de media, pasan por la mencionada travesía 12.000 vehículos.

Palomo insistió ayer en pedir “una solución definitiva”, recordando que cuando se produjo la última muerte en la travesía, de un conocido ciclista de la localidad, dio un plazo de tres meses para solventar el asunto, sin que hasta ahora —dos meses después del siniestro— se hayan dado pasos notables.