Una unidad de emergencias, en Segovia. / KAMARERO
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La plataforma de acción social por el medio rural SOS Rural Ayllón lamenta el rechazo por parte de la Junta de Castilla y León de la propuesta de dotar al centro de salud de Riaza de una Unidad Medicalizada de Emergencias (UME). En un comunicado, explican que se trata de una reivindicación que viene de largo. “En algún momento llegó a ser aprobada pero no dotada económicamente para poder hacerlo realidad, como siempre aludiendo a la rentabilidad”.

SOS Rural Ayllón recuerda que el nordeste segoviano cuenta en la actualidad con dos unidades de soporte vital básico en horario de 8 a 22 horas, situadas en los centros de salud de Riaza y Sepúlveda. “Desde las 22 hasta las 8 horas solo se mantiene en servicio la ubicado en el centro de Riaza, es decir, solo se dispone de una unidad de soporte vital básico para dar cobertura a los 22 municipios dependientes de la zona básica de salud de Riaza y los 26 municipios de la zona básica de Sepúlveda, es decir, una sola unidad tiene una demarcación con un total de 58 municipios, 118 núcleos de población, 1.830 kilómetros cuadrados y una población de 12.000 habitantes, a los que hay que añadir una gran vía de tránsito como es la carretera N-1”, señalan.

Al ser el nordeste segoviano una zona tan extensa y dispersa, la plataforma denuncia que se repite contínuamente la situación en la que la única ambulancia disponible entre las 8 y las 22 horas se encuentra en atención urgente quedando sin servicio durante más de tres horas mínimo. “Según la normativa sobre atención a Urgencias, la isocrona para una UME  en atención muy urgente no puede estar por encima de los 30 minutos, tiempo que no se cumple venga de donde venga la asistencia, Segovia, Sepúlveda, Cantalejo, Aranda de Duero, San Esteban de Gormaz, etc.”, afirman.

“Una vez más, vemos con enfado como aquellos que deberían velar por nuestra supervivencia y por que tengamos acceso con la misma calidad y eficiencia que en grandes núcleos de población, nos niegan y abandonan, dejándonos así desamparados y obligándonos a abandonar nuestros pueblos, condenándolos a la desaparición”, concluyen.