Yolanda Benito alcaldesa bernuy de porreros
La alcaldesa de Bernuy de Porreros, Yolanda Benito. / KAMARERO

La alcaldesa de Bernuy de Porreros, Yolanda Benito (PSOE), considera que la primera mitad de su mandato ha sido “un año y medio perdido” al estar marcado por la sombra de la pandemia. De este modo, prevé que algunos de los proyectos definidos al presentarse a las elecciones municipales no se lleguen a cumplir por falta de tiempo. No obstante, asegura que “caer tanto” a causa de la situación del Covid-19 supone “levantarnos con más fuerza que nunca”.

Como todos los municipios de la provincia, Bernuy ha tenido que diseñar un escudo para enfrentarse a la gran amenaza de la pandemia a cambio de modificar todos los planes que la alcaldesa había definido cuando tomó el cargo. Son daños colaterales que “se notarán al final del mandato”, advierte Yolanda Benito. Sin embargo, esta situación también ha entrañado nuevos aprendizajes.

La regidora califica su actual legislatura como “rara”, a causa de tantos meses encerrados en los que no se ha podido atender a los vecinos cara a cara. Una compromiso que ella considera “el día a día de un alcalde o alcaldesa en los pueblos”. A pesar de ello y durante los meses de confinamiento absoluto, la oficina del Ayuntamiento ha estado abierta para atender a los vecinos de forma telemática. A ello se suma el trabajo de los operarios municipales, que “han estado al pie del cañón desde el minuto cero”, tal como la alcaldesa establece.

Ciertamente, Bernuy consiguió controlar los contagios durante los primeros meses del estallido de la pandemia. Pero en enero del presente año, justo en la tercera ola, “nos pilló muy de lleno, llegando a tener varios fallecidos”, recuerda Benito.

Varios vecinos se unieron ante la adversidad en el ‘Batallón de Costura’ para confeccionar Equipos de Protección Individual (EPI) cuando era un bien escaso. Por su parte, el ayuntamiento también ha desarrollado propuestas para salir de la crisis lo antes posible. De este modo, a los negocios más afectados con sede en la localidad se les ha favorecido con algunas ayudas. Por ejemplo, a los bares se les ha permitido ampliar la zona de terraza sin cobro de las tasas y se les ha subvencionado el total de la contribución por la recogida de basura.

“La pandemia lo ha paralizado todo, a lo que se suma la jubilación de nuestro secretario. Hasta que ha venido otro se ha perdido mucho tiempo”, explica la regidora. A pesar de ello, la alcaldesa enumera algunos de los logros que han alcanzado desde que renovó el cargo en 2019. Así, han puesto en marcha “proyectos que no se ven, pero que sí son muy necesarios”, sostiene; como el acondicionamiento de las calles más antiguas o la renovación de redes de abastecimiento.

Por otro lado, Bernuy cuenta con una pista de pádel desde marzo y se han vendido prácticamente la totalidad de viviendas pertenecientes a la ciudad bioclimática, de las cuales muchas estaban inacabadas. De este modo, las líneas de acción que permanecen abiertas por el momento son la contribución a urbanizar la localidad, la mejora de las conexiones con el casco urbano y la construcción del nuevo depósito de agua.

A esto se suma el deseo futuro de desarrollar una unidad de ejecución para “vender parcelas a los vecinos que vinieron a un piso y ahora, por un motivo u otro, quieren tener su casita con parcela”, define la regidora, que confía en poder avanzar en este propósito en lo que resta de legislatura.

Huir de la despoblación

Bernuy es uno de los municipios que más crecimiento demográfico ha experimentado en los últimos años. Según los censos de población facilitados por el Instituto Nacional de Estadística, en 2011 la localidad duplicó la población en relación con el dato de 2001, con 700 y 341 habitantes respectivamente. En 2020, el crecimiento no ha sido tan drástico, pero el padrón municipal contabiliza un total de 766 vecinos.

“Tenemos mucha suerte al estar tan cerca de Madrid y de Segovia capital, a solo 10 minutos”, detalla la alcaldesa. No obstante, desde el ayuntamiento se observa desde muy cerca la situación de la ‘España Vaciada’, la cual se entiende como una amenaza para toda la región. “Es una pena lo que pasa en el medio rural, la despoblación está cerrando muchos pueblos”, lamenta Yolanda Benito. Al mismo tiempo, establece que este fenómeno se debe, en gran parte, a “la falta de servicios otorgados a los pueblos por parte de la Junta de Castilla y León”, la cual “permite que nuestros pueblos se mueran”, añade.

En esta misma línea, Benito considera que “si un pueblo está en las puertas del abismo, no puedes quitarle servicios”. Con ello, se refiere a la falta de médicos en todas las zonas rurales de la provincia, un hecho que no ayuda a que las personas decidan quedarse.

Para anticiparse a esta pérdida de población, la redigora bernuyporretana invita a las empresas a asentarse en la localidad, pues anuncia que “hay suelo industrial disponible” y que el polígono municipal tiene un privilegiado enclave estratégico, pues se encuentra en el epicentero del eje Madrid-Segovia-Valladolid.

Bernuy quiere tener futuro en el largo plazo. No obstante, esta aspiración confronta con la incertidumbre surgida a raíz de la pandemia. Este es el motivo por el que no se van a celebrar las fiestas patronales tal como se conocían en 2019. “No entiendo una verbena o una charanga en la terraza de un bar con las personas sentadas, es algo inadmisible en nuestra cultura y condición”, declara la alcaldesa. Pero sí se contempla la celebración de actuaciones diarias, así como actividades de juegos familiares, “pero siempre controlando el aforo y siguiendo las directrices sanitarias del momento”, asevera.

Así, la alcaldesa prevé un desarrollo de la legislatura lleno de optimismo y esperanza, por muy difícil que sea anticiparse a los hechos. “Somos fuertes y, si estamos juntos, lo seremos aún más”, concluye Benito.