Incendio registrado el año pasado en una vivienda de la calle Santa Isabel de Segovia. / el adelantado
Publicidad

La provincia de Segovia registró cuatro sucesos por intoxicaciones por monóxido de carbono a lo largo del pasado invierno, solo por detrás en Castilla y León de Ávila, que sumó tres, y Palencia y Soria, con dos cada una de ellas. Según informa Europa Press, los mayores números de incidentes en ese periodo se produjeron en la provincia de León, donde se registraron 27, y Salamanca, con otros 15. En el caso de Burgos, se produjeron una decena de incidentes, mientras que en Zamora fueron nueve y en Valladolid seis.

El número de víctimas por intoxicaciones causadas por monóxido de carbono (CO) registrados por el Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León se redujeron un 10,7 por ciento el pasado invierno al pasar de 159 a 142 mientras que las víctimas bajaron un 14,2 por ciento, desde las 91 a las 78.

Sin embargo, entre octubre de 2018 y marzo de 2019 no se registraron fallecidos frente a los cuatro de la temporada pasada, según los datos facilitados por el Centro de Emergencias 112 de Castilla y León, que sólo en el pasado mes de octubre registró tres incidentes con diez afectados, tres de ellos niños.

En concreto, entre octubre de 2018 y marzo de 2019, periodo en el que se concentran este tipo de intoxicaciones por el empleo de aparatos de calefacción para combatir el frío, el total de incidentes fue de 78 frente a los 91 del mismo periodo anterior, lo que supone un 14,2 por ciento menos.

En cuanto al número de afectados, también se registró un descenso, dado que en los 78 incidentes resultaron afectadas 142 personas, un 10,7 por ciento menos que en la época anterior, cuando se registraron 17 más, concretamente 159.

Según los datos registrados por el 112, en el mes pasado, a pesar de las altas temperaturas para la época del año, se produjeron tres incidentes. En concreto, el 14 de octubre cinco personas, dos de ellas menores, sufrieron intoxicación en El Cerro (Salamanca) en un incidente relacionado probablemente con una bombona de butano, mientras que el día 18 dos septuagenarios resultaron afectados, posiblemente por una intoxicación causada por un brasero de cisco, en Cereceda (Ávila). Finalmente, el pasado día 28 otras tres personas, entre ellas una niña, sufrieron intoxicación por monóxido,  que pudo tener su origen en una caldera de pellets, en Benavente (Zamora).

Desde octubre de 2015 se han contabilizado once fallecidos por esas causas (uno entre octubre de 2015 y marzo de 2016, seis en el periodo siguiente, cuatro en el posterior y ninguno en el último). El número de incidentes en este periodo, si se tienen en cuenta los últimos de este pasado mes, ha ascendido a 372, con un total de 679 afectados.