13 1 ical web
En la provincia, la mayoría de estas aves se concentran en Zonas de Especial Protección, como la Sierra de Guadarrama y los valles de Voltoya y la Zorita. /ICAL

Segovia se sitúa a la cabeza de Castilla y León en población reproductora de águila imperial en los últimos años. Así lo reflejan los datos del último censo de esta especie del año 2020 realizado por la Junta de Castilla y León, en el que se expone que en los últimos doce años la población reproductora de esta ave en la provincia ha aumentado de 19 a 45 parejas. El estudio establece un aumento notable también en el resto de la Comunidad, donde se ha pasado de 40 territorios con presencia de esta ave en 2009, a 101 en 2020, lo que supone un aumento del 152,5 por ciento. Ávila ha aumentado significativamente su población, pasando de 21 parejas a 33. Además, la especie ha colonizado como nidificante las provincias de Valladolid, Salamanca, Zamora, Burgos y Palencia.

De los 101 territorios contabilizados en la Comunidad en los que hay presencia de águila imperial, Segovia registra 45, la mayor de la región, seguida de 33 territorios en Ávila, 15 en Valladolid, 3 en Burgos, y en Zamora y Salamanca, 2 en cada una. Además, cobra especial importancia el primer registro de una pareja reproductora de águila imperial ibérica en la provincia de Palencia.

El análisis de los parámetros reproductivos revela valores muy positivos en los últimos años. Durante este censo se realizó el seguimiento completo de la reproducción en 99 parejas de águila imperial y se pudo comprobar que la tasa de puesta fue muy elevada, confirmando la puesta de huevos en el 94 por ciento de los territorios. La productividad se estimó en 1,5 pollos por pareja, con un éxito reproductor de 1,62 pollos por pareja con puesta. Además, las 85 parejas que han tenido pollos han sacado adelante un total de 151 pollos volados, por lo que la tasa de vuelo ha sido de 1,78 pollos por pareja.

Es importante destacar que el 45,5 por ciento de los 101 territorios de Castilla y León con presencia de parejas reproductoras de la especie se sitúan en alguna Zona de Especial Protección para las Aves, destacando la ZEPA Sierra de Guadarrama, en Segovia, con 10 territorios, y la ZEPA Valles del Voltoya y la Zorita, también en la provincia, con otros 10 territorios.

La evolución de la población de águila imperial en Castilla y León a largo plazo es igualmente muy positiva. La especie sufrió una fuerte crisis que la llevó a mínimos históricos en los años 70 del siglo pasado. Más adelante, en la década de los 90, se registraron en torno a la veintena de parejas, con alta mortalidad y baja productividad. Sin embargo, el efecto de las numerosas medidas de conservación que se pusieron en marcha en los años siguientes, propició una rápida recuperación, pasando por 29 parejas en 2005, 46 en 2010, 74 en 2015 y hasta 101 en 2020.

El fuerte aumento poblacional ha ido acompañado de un notable aumento del área de distribución, pasando de contar con parejas reproductoras en 33 cuadrículas UTM 10×10 kilómetros en 2009, hasta las 75 cuadrículas en 2020, lo que supone un aumento del 127,3 por ciento.

A pesar del notable aumento del número de individuos de águila imperial en los últimos años y el aumento en el área de distribución, sus principales presiones y amenazas siguen afectando significativamente a la población. La causa de mortalidad más relevante es la electrocución en tendidos eléctricos, mientras han perdido importancia relativa otras causas más comunes en el pasado, como la intoxicación y la muerte por disparos.