Una gran parte de agricultores y ganaderos de la provincia tienen en las ayudas de la PAC una importante parte de sus ingresos.
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La provincia de Segovia podría perder una asignación cercana a los 20 millones de euros con la nueva propuesta de la Política Agraria Comunitaria (PAC) que se discute estos días en Bruselas, y que está llevando a la calle a muchos profesionales del campo.

De este modo, las subvenciones que llegan al campo se pueden ver reducidas en torno al 18 por ciento, si se cumplen las propuestas iniciales desde las autoridades europeas.

Según las primeras estimaciones, los fondos de la PAC podrían verse mermados  respecto a la aportación de los 27 que hasta ahora integraban la UE. La separación del Reino Unido y las nuevas condiciones que puede aplicarse en los presupuestos europeos, hará que haya “menos PAC”.

En España se mira con recelo la nueva situación financiera de las ayudas europeas, sobre las que se ha sustentando gran parte del tejido social del campo, y muchas de las  mejoras en infraestructuras.

Las organizaciones agrarias segovianas también ven, con más o menos pesimismo, el futuro de la provincia.

Pedro Matarranz, responsable de UPA-Coag, asegura que todo está todavía “muy verde” para hacer una estimación clara. “No existe un acuerdo firme sobre el Brexit y tampoco se ha cerrado nada al respecto, por lo que tendremos que esperar a ver lo que ocurre”. En todo caso, la organización a la que representa siempre ha defendido –recuerda Matarranz– que las ayudas “lleguen al agricultor o ganadero profesional, y no a los propietarios de fincas”.

Guzmán Bayón, de Asaja, también lamenta que se pueda recordar el importe de las ayudas. “En una zona como la nuestra, donde las rentabilidades son muy bajas, y competimos en inferioridad de condiciones con otras regiones, las subvenciones de la PAC son importantístimas”. “Tal como va nuestro sector, perdiendo renta cada año, sin ayudas serán inviables muchas de nuestras explotaciones y tendrán que cerrar si se disminuye la aportación de la PAC”, añade Bayón.

UCCL no está participando en las protestas por no haber sido convocada la organización a la que pertenece, (Unión de Uniones). Pero su presidente en Segovia, Juan Manuel Palomares, señaló hace algunas semanas: “La salida de Reino Unido tendría un impacto financiero sobre los presupuestos de la UE. Sobre la base de dicho impacto y los nuevos desafíos, la Comisión contempla en su propuesta un recorte para España del 3,5 % en las ayudas directas y del 15,3% en los fondos de desarrollo rural dependientes de la PAC, lo que supondrían unos 2.500 millones de euros menos para el siguiente próximo período de aplicación”. Esta organización sostiene en su comunicado que la mejor manera de defender un presupuesto suficiente para la PAC después de 2020 es “manifestar por parte del Gobierno español de forma clara en el Consejo Europeo que se está comprometido, como Estado miembro, con su financiación. El compromiso con una PAC fuerte no se muestra con declaraciones del ministro de Agricultura en período electoral”, afirman desde la organización, “sino con posiciones oficiales del presidente del Gobierno y de la ministra de Hacienda allí donde se toman las decisiones”, concluyen.

La actual ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha avisado esta semana en Bruselas de que el Gobierno considera “injusta” e “insuficiente” la última propuesta de acuerdo trasladada a los socios de la UE para cerrar el presupuesto común de los próximos siete años en la cumbre de mañana jueves y que plantea de salida un recorte del 14 por ciento para la Política Agraria Común (PAC) que España pide, al menos, mantener con el apoyo actual. “No es para nosotros, en su forma actual, una base suficiente para llegar a un acuerdo”, expresó la ministra en declaraciones a la prensa a su llegada a una reunión de ministros de Exteriores de la UE, tras recalcar que el reparto que plantea el documento trasladado el pasado viernes a las capitales es “por ahora insuficiente para lograr un consenso”.

El borrador, preparado por el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, propone un marco financiero plurianual para 2021-2027 del 1.074 por ciento de la Renta Nacional Bruta (RNB) del bloque, frente al 1,114 por ciento que pide la Comisión Europea o el 1,16 por ciento que representa el del periodo que acaba este año para los 27. Este presupuesto incluye un recorte del 14% para la PAC y del 12 en los fondos de Cohesión, aunque permitiría una mayor flexibilidad a los Estados miembros en su gestión, con el argumento de que es necesario dotar de mayores recursos otras políticas ahora prioritarias en la agenda de la UE como la lucha contra el cambio climático y la transición digital.