La concejal Maite Sánchez en las jornadas culturales.
Publicidad

Las Jornadas de Gestión Cultural organizadas por el Ayuntamiento y la Comisón por el Teatro-auditorio para Cuéllar llegaron a su fin tras dos intensos días de ponencias de la mano de expertos en el tema. Inauguradas por el viceconsejero de Cultural de la Junta de Castilla y León, que escuchó la necesidad toda una comarca, las jornadas han puesto en la calle de nuevo un proyecto que, poco a poco, se mantiene vivo y da pasos hacia adelante.

Así lo cree la edil de Cultura y Turismo, Maite Sánchez, que está mostrando su compromiso respecto a una infraestructura muy demandada en Cuéllar. Sánchez mostró su satisfacción sobre el desarrollo de dichas jornadas, y agradeció la asistencia e implicación de todos. Desde su perspectiva, se ha cumplido uno de los objetivos marcados: crear reflexión. El siguiente paso será una reunión con el viceconsejero de Cultura, Raúl Fernández, como así quedó fijada por ambas partes.

Según Sánchez, las jornadas han arrojado mucha luz en cuestiones prácticas: no se necesita un gran auditorio, sostenible, que sea de usos múltiples y que esté lleno de contenido,modular; es la gente la que debe llenarlo. Por ello, hay que pensar cómo llenar ese edificio y darle vida más allá de una programación cultural continuada: programar festivales, congresos y otras actividades. Igualmente, la concejal aseguró que es muy importante  tener en cuenta que sus arquitectos conozcan las necesidades del pueblo, quiénes habitarán ese auditorio o ese centro cultural, como puntualizó, dado que ha de ser un espacio en el que no solo haya puesta en escena, sino un contenedor amplio de actividad. De la misma manera, Sánchez explicó cómo esta infraestructura se convertirá en un motor económico para toda la comarca; la edil confesó que es “una vergüenza histórica” que Cuéllar, siendo el pueblo más grande de la provincia, no cuente con un espacio digno.

CONCIENCIACIÓN

La edil habló de las buenas sensaciones con las que terminó la jornada, con la emoción de “permitirse soñar de vez en cuando” y pensar “que sí se puede”. Quiere que la población de Cuéllar reflexione sobre por qué se han perdido todos los recursos culturales existentes y poner la implicación necesaria para recuperarlos. Hizo hincapié en el concepto de implicación: “Tenemos que coger ritmo, acudir a las actividades cada fin de semana, salir de casa”, comentó. Desde su perspectiva, la implicación social será un agente dinamizador fundamental para conseguirlo.