Los cirios se ofrecieron en el altar. / Juan Carlos Martín
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El pasado lunes, día 7 de septiembre, la iglesia parroquial de Santa María la Real de Nieva acogió un atípico Ofrecimiento de los Cirios a la Virgen de la Soterraña, cuya tradición se remonta a tiempos de Enrique IV antes del reinado de Isabel I de Castilla.

Con las medidas de seguridad recomendadas por la situación sanitaria actual, los devotos pudieron escuchar a través de la megafonía, los diferentes cantos de ofrenda y de peticiones de las cantaoras de varios años atrás; sin pedidoras, ni cirieros, ni familiares, acompañando a los 4 cirios que reposaban a los pies del altar. Una estampa muy poco habitual que terminó con la Salve. Es uno de los actos más especiales para los vecinos de esta villa, tradición heredada de generación en generación, que valió su declaración en 2014 como Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial por el Instituto Manuel González Herrero de la Diputación de Segovia.

Cabe destacar que durante esta semana, Santa María estaría celebrando sus fiestas patronales en Honor a la Virgen de la Soterraña.