El cuellarano Rubén de Miguel en su presentación en Vall de Uxó. / C.N.
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Por primera vez en solitario pero muy bien rodeado por sus compañeros de la Asociación Encierros de Cuéllar y de su familia, Rubén de Miguel presentó su libro ‘Fisioterapia y osteopatía en el mundo de la tauromaquia. Toreros y recortadores’, en las fiestas de Vall de Uxó. El Palau del Marquesos de Vivel acogió este acto, inmerso en la programación cultural de las fiestas de octubre en la localidad que más toros suelta a las calles en toda España.

Con esta ponencia, Rubén de Miguel ha dado un giro a sus ponencias, y sigue pretendiendo acercarse a la tradición taurina de otras regiones del país. La exposición comenzó con una tanda de 25 fotografías correspondientes a los encierros de Cuéllar dejando ver así la importancia de la villa en el desarrollo de la obra, porque sin estos festejos, este trabajo “no tendría sentido, ni sería posible recibir tantos pacientes vinculados al mundo de los toros en la clínica donde trabajo”, como él mismo reconoce. El autor desgranó los múltiples aspectos que se tratan en el libro más allá de los estrictamente sanitarios; dejó claro que los posibles receptores pueden ser tanto sanitarios como aficionados y, por supuesto, los propios toreros y recortadores. Como el cuellarano ha citado en más de una ocasión, lo considera un libro de “fisioterapia deportiva en el que sus protagonistas, toreros y recortadores se entrenan, alimentan y lesionan como cualquier otro deportista”.

El autor sigue asombrado de la gran difusión de su obra, y destaca el interés en Francia

Para mimetizarse con el entorno, la parte final de la ponencia, y dejando a un lado lo que es su libro, De Miguel quiso emplearla en analizar las posibles lesiones producidas en los Bous al Carrer. En este aspecto destacó el gran gusto por rodar los toros y realizar gran variedad de quiebros en las localidades de esta región, suertes muy diferentes técnicamente al corte puro que tanto abunda en la zona centro del país. Mencionó también las posibles lesiones producidas por quemaduras de los toros embolados, “tan diferentes pero con muchas similitudes a las heridas por asta, puesto que en ambos casos hay que limpiar bien los bordes, esperar su cicatrización y realizar un duro trabajo de despegar adherencias para recuperar lo máximo posible de movilidad y funcionalidad de la zona afectada”.

Rubén de Miguel, que lleva haciendo crecer su obra varios meses, sigue asombrado por la difusión de la misma. Le han contactado numerosos novilleros, recortadores y fisioterapeutas de diferentes regiones y destaca el especial interés mostrado desde Francia.

El cuellarano y sus compañeros de asociación disfrutaron de este acto dentro del viaje programado, en el que vivieron la fiesta de octubre en las calles de Vall de Uxó.