Sagrario de la iglesia de Riaza. /E.A.
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Los vecinos de Riaza lamentan el robo de las dos tallas de San Pedro y San Pablo, que se encuentran en los laterales del valioso Sagrario de la Iglesia de Nuestra Señora del Manto de la villa, del que se ha tenido conocimiento la semana pasada. El párroco de la iglesia, Florentino Vaquerizo, explicaba que realmente no se sabe cuándo se ha producido el robo, ya que se dieron cuenta de que las tallas de madera policromada habían desaparecido el miércoles pasado. El sacerdote recuerda que casi todos los días pasa por delante del Sagrario, así como muchos feligreses, “pero no hemos visto que faltaban las tallas, al situarse en los laterales, por lo que su desaparición ha podido ser semanas antes”.

Piensan que, con toda probabilidad, el robo se ha producido durante el día, mientras la iglesia está abierta, ya que se puede visitar todos los días de nueve de la mañana a nueve de la noche, al ser muy frecuentada también por visitantes. “Tiene que haber sido durante el día, porque no se ha registrado ningún desperfecto. Las tallas han sido desancladas de los laterales y se las han llevado”, comenta el sacerdote.

La tallas de San Pedro y San Pablo son de madera policromada, de autor anónimo y datan del siglo XVI. El párroco reconoce que tienen un gran “valor sentimental” para el pueblo, y forman parte del Sagrario de la iglesia de Nuestra Señora del Manto, que estuvo expuesto en la muestra de las Edades del Hombre cuando estuvo en Segovia en el año 2003.

El robo ya ha sido denunciado en la Guardia Civil, que ya está investigando para dar con el autor o posibles autores de estos hechos.

La iglesia de Nuestra Señora del Manto, de estilo renacentista, se construyó entre los siglos XV y XVI y cuenta con una enorme torre de 33 metros, que ahora contiene una colección de arte sacro. En el interior, el retablo mayor de la Virgen del Manto y, sobre todo, las capillas de los Bernaldo de Quirós y la del Dulce Nombre de Jesús. La primera regala a la vista una hermosa escultura de la Piedad, del siglo XVII, y una imagen de la Virgen del Rosario, que sale en procesión el Domingo de Resurrección. La segunda tiene un bello retablo en yesería que se realizó ex profeso para la capilla. En la iglesia se guardan el Cristo Yacente y la Virgen de la Soledad, imágenes protagonistas de la Semana Santa local.