Tocón pintado por los niños del pueblo. / Jose Antonio Santos
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Riaguas de San Bartolomé es una pequeña localidad que se encuentra a 8 km de Santa María de Riaza, entre Corral de Ayllón y Alconada de Maderuelo. Esta villa era conocida en el siglo XII como Río Daguas pero este nombre fue evolucionando hasta que en el siglo XVI comenzó a denominarse Riaguas, añadiéndose en el siglo XIX el “apellido” de San Bartolomé, en honor a su patrón. En el siglo XVII adquirió el calificativo de villa y, con él, la jurisdicción sobre su término municipal.

Perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra de Maderuelo. Esta antigua Comunidad estuvo integrada en la provincia de Burgos en un intento de reformar los límites provinciales a principios del siglo XIX pero, al realizarse la división de las provincias en el año 1833, los pueblos que la integraban, permanecieron en Segovia.

Riaguas de San Bartolomé es otra población con un claro ejemplo de pasado romano. En su término municipal, con apenas 28 habitantes censados, se encuentran los restos de lo que fue la población de Briongos, solo conocida por la memoria popular. En este lugar, aparecieron hace ya un tiempo, restos de un pasado romano como un bello mosaico y un capitel. Este último, recogido en el Museo de Segovia, en octubre del año 2014, llegó a ser elegido “pieza del mes” por su especial significación. El capitel es de estilo corintio, está tallado en piedra caliza y es similar a otros capiteles procedentes de la ciudad de Confloenta (Duratón). El capitel, ha sido datado en la época del Alto Imperio Romano, entre los años 69 a 100 d.C. y procede seguramente del asentamiento rural romano de Briongos, también conocido como Pozo de la Ermita, lugar en el que aparecieron los cimientos de un pequeño templo que fueron utilizados para la construcción de otros edificios, entre ellos, la iglesia del Riaguas de San Bartomé.

Se cree que el asentamiento romano desapareció a causa de una invasión árabe y los restos encontrados hacen pensar a los arqueólogos que la presencia romana a la que pertenecen es de los siglos I a III d.C.

Como dato curioso e interesante, en Riaguas de San Bartolomé, lugar muy tranquilo, también reside una importante colonia de Cigüeñas que han anidado en la torre de la iglesia, en tejados, chimeneas… incluso en el frontón.

Patrimonio

En este apartado, este pequeño pueblo destaca por su iglesia parroquial de San Bartolomé. Un templo barroco, con varios retablos del mismo estilo, una sola nave y una interesante pila bautismal de estilo románico. En el interior de la iglesia se guardan varias obras de arte de orfebrería entre las que destaca una espléndida cruz procesional, de estilo gótico, realizada en Segovia, por el platero Juan Yañez, en el siglo XV.

Dentro del patrimonio, en Riaguas de San Bartolomé se rehabilitó una fragua que fue convertida en museo. Esta fragua, comenta Jesús Lucía, su alcalde, no tiene nada que ver con las fraguas que se pueden visitar en otros puntos de la provincia. La fragua, muestra cómo se realiza la forja y los utensilios que se utilizan.

Fiestas

Las fiestas principales en esta localidad son San Bartolomé, el 24 de agosto que, como fiesta patronal, es muy seguida por los vecinos, tanto que este año 2019 a la cena comunitaria acudieron más de 290 personas.

Otras fiestas son la Virgen del Carmen, el sábado siguiente al 16 de julio y, en febrero, Santa Águeda. Además, comenta el alcalde que “este año pretendemos levantar la fiesta de San Isidro que, como la de la Virgen del Carmen, cuando llegué al Ayuntamiento estaban muy olvidadas”. Por otro lado, en mayo, los vecinos acuden a la romería de Hornuez.

Esta romería, a la que acuden todos los vecinos de la zona Nordeste de la provincia, se celebra el último domingo de mayo en la ermita de Nuestra Señora de Hornuez, a 2 km de Moral de Hornuez, para conmemorar que la Virgen se apareció a unos pastores en el siglo XIII. En esta romería reúne a los habitantes de la zona Nordeste y, a lo largo de la misma se celebra una misa, se bailan jotas…

Riaguas de San Bartolomé hoy

El alcalde de Riaguas de San Bartolomé, Jesús Lucía Pérez (PP), lleva en el cargo desde 2007 pero, entró en el Ayuntamiento como teniente de alcalde. De 2011 al 2015, fue alcalde de la localidad y, del 2015 al 2019, teniente de alcalde, otra vez. Tras las últimas elecciones municipales, ha vuelto a ponerse al frente de la Corporación.

Entre las obras previstas para realizar, el alcalde nos comenta que tienen que reconstruir una pequeña caseta en el cementerio que antes se utilizaba para hacer las autopsias, también quiere rehabilitar los viejos lavaderos y, reformar el depósito del agua porque, actualmente, no se encuentra en buen estado y tiene alguna fuga pero, añade, “hay que tener dinero”.

El alcalde comenta que la localidad tan solo tiene 28 habitantes censados aunque, añade, la Asociación Sociocultural, encargada de la realización de diferentes actividades, alcanza los 230 miembros. El alcalde cuenta también que el pueblo tiene mayor población durante los fines de semana y las vacaciones pero, “está en caída porque somos todos mayores”.

La economía de Riaguas de San Bartolomé sigue estando ligada a la agricultura y a la ganadería. Casi todos son gente mayor a quienes “hacen sus tierras”, y sus principales ingresos vienen de sus pensiones, “no hay otra cosa, no hay otra actividad en el pueblo…” dice el alcalde.

Lucía recuerda que cuando llegó al Ayuntamiento en el año 2007, Riaguas contaba con 96 habitantes censados y, “nos hemos quedado en 28, prácticamente todos mayores porque, gente joven, quitando al grupo de ganaderos, que tendrán alrededor de los 50 o cincuenta y tantos años… los demás, todos jubilados”.

Para intentar poner remedio a esta situación… desde el Ayuntamiento están poniendo en marcha de nuevo su Observatorio Astronómico, único en la provincia de Segovia…

Observatorio Astronómico de Riaguas de San Bartolomé

Observatorio astronómico. / Jose Antonio Santos

Es un pequeño observatorio ubicado en un antiguo depósito de agua que surgió gracias a la iniciativa de dos personas que pusieron “todo de sí” para que este proyecto viera la luz. Por un lado Yolanda Ponce, quien entonces era la alcaldesa de la localidad y movió todo lo relativo a las subvenciones y ayudas que se recibieron para organizar el observatorio. Por otro lado, este espacio tan especial contó con el trabajo de todo un especialista, Alfonso Balasch, que montó casi pieza a pieza el observatorio.

Con todo este esfuerzo, se consiguió una subvención de la Junta de Castilla y León y el depósito de agua en el que se encuentra el Observatorio, que fue una cesión de la Diputación Provincial… Poco a poco se convirtió en un espacio especial y muy atrayente tanto para los vecinos como para sus visitantes, al permitir observar el cielo y sus estrellas pero, cuando el proyecto parecía que seguía su camino y, por diferentes motivos, hace unos ocho años, cerró su puerta.

El Observatorio cuenta con dos plantas: La de acceso y otra superior, donde se encuentra el telescopio principal. La cubierta del antiguo depósito se sustituyó por una cúpula giratoria y sobre ella se abren dos compuertas, una de ellas abatible y la otra deslizante. Todo el conjunto permite acercarse al cielo al contar con un espacio limpio de contaminación lumínica en el que las estrellas “se dejan ver”.

En el interior, el observatorio tiene dos telescopios, cámaras fotográficas, filtros ópticos… La intención del Ayuntamiento de la localidad y de la Asociación Sociocultural de Riaguas de San Bartolomé es, en el menor plazo posible, abrir de nuevo su puerta para reactivar la zona desde todas las vertientes posibles, también la turística.

La idea es reabrir el Observatorio y hacer un pequeño Centro de Interpretación de la Astronomía, en el local que actualmente ocupa la Asociación Sociocultural. De momento, nos cuentan desde el Ayuntamiento (Fernando Pérez, concejal de Riaguas de San Bartolomé (PSOE)) que están pendientes de mantener una reunión en la Diputación Provincial para comentar el proyecto.

“Riaguas Verde”

Esta expresión, este lema recoge el esfuerzo y la lucha que los vecinos de Riaguas de San Bartolomé para reforestar el entorno tras la tala de 200 árboles, hace 3 años. Actualmente se está llevando a cabo la tercera fase de esta reforestación, en la que se plantarán unos 300 árboles de diferentes especies: Olmos, fresnos, abedules… en estos días del mes de octubre.

Hace 3 años, se realizó una importante tala de árboles por parte de la Diputación, en el entorno del pueblo, que causo la protesta de los vecinos. Tiempo después, la Asociación Sociocultural Riaguas de San Bartolomé, reclamó a la Institución Provincial la retirada de los tocones de los árboles talados. Para resaltar esta petición, los niños de la localidad pintaron 6 de los 200 tocones que quedaron tras la tala.

Hoy, la repoblación continúa y el pueblo cada día está más verde tras el duro trabajo realizado durante los últimos años para acondicionar un nuevo paseo y devolver a Riaguas de San Bartolomé, su imagen de siempre.

Receta

La pequeña localidad de Riaguas de San Bartolomé no cuenta con casas rurales ni restaurantes pero, Maderuelo se encuentra a 13 km, Riaza a 23 km y Campo de San Pedro, a 5,5 km. Lo que hace que los servicios necesarios para disfrutar de la zona estén asegurados.

Por otro lado, una vecina de Riaguas de San Bartolomé, Ángela, ha sido esta semana la encargada de ofrecernos una receta muy especial de un dulce típico de este municipio. Es una receta muy común en Riaguas de San Bartolomé y, con pequeñas variaciones, todo el mundo sigue esta fórmula para realizar sus Rosquillas Fritas.

Ingredientes: 3 huevos, 9 cucharadas de azúcar, 9 cucharadas de aceite de girasol, 3 cucharadas de aguardiente, un sobre de levadura, la ralladura de 1 limón, ½ cucharadita de anises molidos, una pizca de sal y, una pizca de bicarbonato.

Modo de Prepararlo: Se mezcla todo y se va añadiendo harina hasta que la masa no se pegue en las manos. Se amasa bien, se deja reposar una hora y, trascurrido ese tiempo se les da forma y se fríen.

Con una clara a punto de nieve y azúcar molida, se hace una crema consistente para, con una manga pastelera, adornar las rosquillas.

Ángela nació en el pueblo y, aunque no vive continuamente allí, pues su marido es de Madrid, pasa mucho tiempo el Riaguas. Cuando se le pregunta por cómo se vive en el pueblo, su respuesta es: “Depende” porque, añade “en esta época en la que vamos a entrar, hay mucha soledad aunque, a la vez, también es muy bonito”.

Reconoce que en el pueblo se pueden buscar entretenimientos como “ir al campo, buscar setas…” y que las mujeres que están en el pueblo, “que no somos demasiadas”, nos reunimos todos los días para “echar la partida de cartas y para tomar algo aunque, a veces el bar, en el local de la Asociación Sociocultural, a un nivel casi familiar, tampoco lo abren entre semana y tenemos que ir a un local del Ayuntamiento…”

Como problema “gordo”, Ángela destaca el transporte porque “como no sea con coche es imposible desplazarse”. Nos cuenta que tienen un autobús “a demanda” pero si quieres ir al mercadillo a Riaza o a Ayllón, tienes que avisar con tiempo (un par de días) para que pase el autobús. El día que viene, “te recoge a las 9 de la mañana y te devuelve a Riaguas a las 12 y, ya no hay más”.

“Si quieres ir a la peluquería y aprovechar para recorrer el mercado… para todo eso te dan tres horas…” Insiste en que eso tendría que estar…. mejor.