Visita pinturas murales restauradas en la iglesia de Pinarejos
Visita del delegado de la Junta a las pinturas murales restauradas en la iglesia de Pinarejos. / EL ADELANTADO

La Junta de Castilla y León da por concluidos los trabajos de restauración del conjunto de pinturas murales de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Pinarejos, un santuario con ocho siglos de historia declarado Bien de Interés Cultural en 1995. Los trabajos ejecutados en el templo han terminado por frenar el deterioro progresivo de las pinturas y paramentos.

La última obra llevada a cabo por la Consejería de Cultura y Turismo ha sido la reintegración cromática de los paramentos de la iglesia, con un presupuesto de 15.098,38 euros, y cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Con esta intervención finalizan las actuaciones de recuperación del conjunto iconográfico.

Hasta el templo se han desplazado hoy el delegado territorial de la Junta en funciones, José Mazarías, la jefa del Servicio Territorial de Cultura y Turismo, Ruth Llorente, el alcalde de Pinarejos, Heliodoro Ríos, el párroco Fernando Mateo y el delegado diocesano de Patrimonio, Alberto Espinosa, para comprobar el estado del conjunto de pinturas murales.

Las siete extraordinarias pinturas murales se descubrieron gracias a los trabajos realizados por la Consejería de Cultura y Turismo durante los años 2001 y 2002, cuando se completó un proyecto de restauración integral de la iglesia gracias al cual se abrió el atrio sur y aparecieron las obras pictóricas que se encuentran sobre los paramentos de la nave y del atrio.

Se trata de pinturas murales datadas en el siglo XV, de estilo gótico internacional, y se encuentran sobre paramentos del siglo XIII formados con mampostería y verdugadas de ladrillos. La teoría del historiador José Ramón Criado Miguel es que se trata de escenas antiguas representadas para perpetuar en la memoria la participación de hidalgos de la tierra, en la toma de diferentes plazas por parte del infante Fernando, hijo de Juan I.

Las intervenciones

Los trabajos llevados a cabo han consistido en la limpieza de la suciedad superficial y posibles retoques en paramentos, el amorterado de las lagunas y picoteados en los que ha sido necesario igualar el nivel y la reintegración de color con la técnica de la veladura, aplicando acuarelas ocre, sombra tostada, azul ultramar y negro marfil.

Sucesivamente se han reforzado las líneas y las reintegraciones de mortero, para dar continuidad a las formas, uniendo puntos de color a punta de pincel utilizando los mismos tonos de la pintura original: ocre, rojo veneciano y sombra tostada, siempre con un poco de negro, para que no fuera demasiado brillante.

En 2016 se realizó el cateado de paramentos y se comprobó que toda la iglesia conservaba los morteros primitivos sobre los que se desarrollan las pinturas tratadas.

Los paramentos con pinturas murales presentaban grandes problemas de humedad que se subsanaron mediante la retirada de los morteros impermeabilizantes aplicados en 2003 y que impedían el movimiento natural de salida de humedad del muro. Esto generaba que la humedad ascendiese por capilaridad y saliera por las pinturas murales y provocase grandes levantamientos de estratos, pulverulencia, inestabilidad y una presencia notable de sales en superficie.

La retirada de estos morteros se completó con el secado y estabilización del conjunto y la consolidación de las capas de pintura mural, retirada de sales y demás elementos ajenos. Por último, se realizaron distintas pruebas de morteros de cal y arena, con diferentes proporciones para seleccionar el más adecuado.