protesta por la sanidad rural en sebulcor
Sebúlcor también salió a la calle para pedir mejores servicios en el medio rural. / EL ADELANTADO

Ayllón, Grajera, Muñoveros, Navalilla, Fuente El Olmo de Fuentidueña, Caballar, Cantalejo, Olombrada, Cedillo de la Torre, Nava de la Asunción, Carbonero el Mayor, Coca, Cuéllar o Duruelo, estos son algunos de los muchos pueblos de la provincia cuyos vecinos decidieron salir a protestar contra la reforma de la Atención Primaria. Una reordenación para unos, recortes en el sistema de salud para otros.

Las protestas se extendieron a todas las zonas de la provincia y el seguimiento fue muy numeroso, casi todas localizadas en frente de los consultorios y centros de salud de las zonas rurales acompañadas de prendas blancas colgadas de las fachadas de los edificios. No es la primera protesta que los vecinos de las zonas rurales llevan a cabo contra la reordenación de la Atención Primaria y tampoco se prevé que sea la última.

También exigen el regreso del sistema dispuesto antes de la llegada del coronavirus, que precipitó el cierre temporal de los consultorios que han ido reabriendo poco a poco, y la urgente necesidad de mejorar la dotación de personal para atender guardias, sustituir bajas y cubrir vacaciones.

El mensaje que centra el discurso es unánime a pesar de estar repartido por decenas de localidades: los servicios son esenciales para las zonas rurales y su futuro, más la salud con una población mayoritariamente de avanzada edad. Esta firmeza en defensa de la sanidad rural es ligada a otro gran problema de estos lugares, el de la despoblación.

Para los vecinos estos problemas van de la mano, ya que a menos servicios más dificultades para habitar en las zonas rurales, que se traducirá en el futuro en menor población y olvido de los pequeños municipios.

La protesta fue arropada por diversos colectivos ciudadanos, originalmente convocada por Movimiento por la Sanidad del Nordeste de Segovia y al que se unió también después la Plataforma ‘Segovia Viva’, entre otros.

Estas protestas se unen a las dificultades que atraviesa la Gerencia para cubrir vacaciones y bajas, situación que ha dado lugar a que se tenga que readaptar los horarios de atención en los consultorios de la zona básica de salud de Cantalejo y que está causando muchas complicaciones en otras áreas como en la zona de Nava de la Asunción o en la de Carbonero el Mayor.

La Plataforma ‘Segovia Viva’ considera un “éxito” la participación lograda, lo que ha conseguido que “los pueblos estén muy blancos”. “Está teniendo mucha afluencia, necesitamos a los médicos para que los pueblos sigan vivos”, cuenta Sonia Mesonero, una de las portavoces del colectivo.

Destacan también el gran seguimiento a la iniciativa ‘Porque mañana te puede tocar a ti’ que promovía sacar al exterior de ventanas y balcones ropa de color blanco como protesta ante la precariedad de la Atención Primaria Rural, y que procedía de la Coordinadora de la España vaciada en Castilla y León. “Reivindicamos el blanco, el color de los médicos que necesitan los pueblos”, señala Mesonero.

Destacan que la inercia de empeorar la frecuentación en la Atención Primaria rural empezó hace ya unos años, pero ha sido con la pandemia cuando esta deriva se ha agudizado. “No puede haber siete médicos donde se necesitan 12”, aclara.

Aunque reconoce que hay zonas más afectadas por la reordenación, cree que “los recortes” afectan a “Segovia en general”, y que este proceso no se queda solo en la provincia ya que llega a otras zonas de Castilla y León e incluso de otras comunidades autónomas. “La protesta se centra en Segovia porque ha sido elegida como conejillo de indias”, señala Mesonero.

Aparte de un regreso a la situación de antes de la pandemia, reclaman un fortalecimiento del sistema de salud rural. De esta forma, la Plataforma ‘Segovia Viva’ pide a la Junta un segundo hospital en algún punto de la provincia que “descentralice” el sistema.

Ante estas dificultades por las que atraviesa el sistema de salud, la Plataforma ‘Segovia Viva’ pide a las administraciones “ponerse las pilas” de cara al futuro, una inversión que podría venir de la mano de los fondos europeos.

Complicado panorama el que se presenta de cara al futuro, con unos pueblos que reivindican mantener un sistema de Atención Primaria fuerte en unas zonas rurales que se secan por la despoblación a gran ritmo. Una inercia difícil de parar y que hace que se concentren los recursos en unos pocos puntos, centralización que vuelve para muchos ciudadanos inviable poder vivir en sus zonas de origen.

Plan de choque para reconstruir la sanidad

Con la esperanza puesta en las vacunas y bajo la premisa de que el Covid-19 será endémico, la Consejería de Sanidad trabaja ya en su plan de choque para reconstruir un sistema “muy tocado”, pero no hundido por la pandemia, que tendrá que hacer frente ahora a otra ola, la de la patología no-Covid. Con prisa y sin pausa, el departamento que dirige Verónica Casado da ya los primeros pasos para reducir al máximo los efectos del coronavirus en las dos patas del sistema, la Atención Primaria y la Hospitalaria, y para reforzarlos.

“Se trata de poner todas las medidas que nos permitan reactivar el sistema y poderlo hacer. Todo lo que es la morbimortalidad evitable imputable al sistema sanitario va a tener un crecimiento, y nuestro objetivo es minimizarlo lo máximo posible”, afirma la consejera.

La hoja de ruta marca recuperar la atención presencial a demanda del paciente y que convivirá con la atención telefónica, que ha llegado para quedarse para resolver dudas sobre medicamentos, resultados analíticos y otras consultas que no precisen el cara a cara médico-paciente. No es nuevo, pero se quiere reconocer como acto médico o enfermero, de modo que pase a formar parte de las agendas de manera protocolizada.

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