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Con la emoción por montera, las mujeres de Navalmanzano celebraron su vigésimo novena fiesta en honor a Santa Águeda. Al son de las dulzainas se procedió a la recogida de las mayordomas, Pilar Muñoz, Juli Blanco y Patricia Sanz, de las alcaldesas, Fuencis Otero, Fuencis Muñoz y Paquita Muñoz y de la pregonera de honor, Noemí Otero. Pablo Torrego, alcalde de la localidad, fue el encargado de entregar el bastón de mando a las alcaldesas de la fiesta dando así paso al ansiado pregón.

La pregonera de honor, Noemí Otero -diputada de Empleo, Promoción Provincial y Sostenibilidad y portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Segovia- alzó la voz por todas las mujeres en el que fue su primer discurso de esta envergadura. La diputada, orgullosa de estar en la que considera también su tierra, reivindicó la necesidad de seguir luchando por conseguir la igualdad real entre mujeres y hombres. También se acordó de su familia, sobre todo de su abuela, la que fuera alcaldesa hace ya más de dos décadas o de su tía y alcaldesa de este año, Fuencis Otero a la que recuerda mejorando año tras año su falda, alternando el terciopelo con el guipur. También habló de la importancia de la mujer en el deporte y en el empleo, de como poco a poco van consiguiendo copar puestos de trabajo que antes eran impensables para ellas y se puso a sí misma como ejemplo de ello. “Con mucho esfuerzo, trabajo y tesón, sin decaer he conseguido ostentar un puesto de responsabilidad, en este caso en la diputación provincial de Segovia y en el partido político al que represento con gran compromiso y orgullo”, afirmó Noemí Otero.

La lluvia amenazó al comienzo de la mañana, donde se auguraban las peores previsiones con la posible cancelación de la procesión. Tras celebrar la solemne misa, el tiempo dio tregua a las aguederas que pudieron sacar la figura de santa Águeda a la calle, donde muchas de ellas bailaron jotas a lo largo del recorrido ante las miradas de una multitud de espectadores. Como manda la tradición, se procedió a la subasta de las mangas y la subida de la virgen al altar mayor de la iglesia.

Para finalizar los festejos, tras los tradicionales actos realizados por la mañana, el grupo formado por más de un centenar de mujeres continuó la fiesta en el restaurante ‘La Zamorana’ con una comida en hermandad y su posterior refresco, baile y chololatada.

Cada vez son más mujeres las que participan en esta festividad tan tradicional, es por ello que este año han creado la Asociación de Santa Águeda de Navalmanzano, de la que forman parte un total de 131 mujeres, con expectativas de que la asociación vaya creciendo aún más debido al interés que está despertando en las mujeres de la localidad.