Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.
Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.
Publicidad

FOTOS: JOSE ANTONIO SANTOS

Rebollo es un municipio segoviano, situado en una zona elevada por lo que, en el siglo XIII, se conocia como Oter de Rebollo. Pertenece a la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza y, su nombre, su fitotopónimo, se refiere a una variedad de árboles de gran porte, los robles, de los que existe un pequeño bosque en su zona más inmediata. En el interior de su término municipal, se sabe que existieron otras poblaciones que hoy están abandonadas, los despoblados de San Polo, Los Tejados, Valdelacasa y Valle de Encinas.

Rebollo no es un pueblo dedicado al turismo pero, su ubicación junto a otras localidades con mayor movimiento turístico como Pedraza, hacen que sea un buen lugar de paso y de parada para los visitantes de la zona. Junto a la localidad se encuentran varias cuevas próximas al río y la zona llamada “Chorrera”, un pequeño acantilado por donde corría el agua del río pero, desde hace tiempo, a causa de la falta de lluvia, el río se seca…. En cualquier caso, los paseos por el pinar o por el monte, en los alrededores de Rebollo, son espectaculares.

Patrimonio Entre los puntos fundamentales del patrimonio de Rebollo se encuentra su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XII en el centro de la población, a base de sillares y cantería. Tiene solo una nave y una torre con dos cuerpos. En su interior destaca el retablo mayor, de estilo barroco, la pila bautismal del siglo XII y algunas piezas realizadas en plata como sus Crismeras del siglo XVII. En el exterior, también significativo su antiguo reloj de sol.

Otro de los ejemplos de patrimonio religioso de la localidad es la ermita de Nuestra Señora de las Nieves, conocida como el cementerio de Rebollo porque su interior, al que le falta la cubierta, ha sido utilizado como campo santo. Esta ermita, construida a finales del siglo XII y principios del XIII, situada en una zona elevada a las afueras del pueblo, se encuentra en ruinas pero, pese a ello, está considerada “la joya del municipio”. La Junta de Castilla y León restauró este conjunto histórico pero, aunque estaba previsto completar el cierre del edificio y reponer su cubierta, esta segunda parte no llegó a realizarse. En las cercanías del despoblado de Valle de Encinas, la ermita cuenta con planta basilical, una planta formada por tres naves cortas y sus ábsides (aunque solo quedan actualmente dos) y, como símbolos de su estilo románico, sus capiteles decorados con motivos vegetales y animales y, dos portadas casi iguales decoradas con motivos de zigzag en relieve. La declaración de la ermita como Monumento Histórico Artístico en el año 1982, facilitó la recuperación y consolidación de lo que queda de este templo, hasta nuestros días.

Fiestas Entre las fiestas que se celebran en esta pequeña localidad, las más destacables son San Isidro Labrador, en mayo, San Antonio, en junio y Nuestra Señora de la Asunción en el mes de agosto, cuando la población aumenta por celebrarse en fechas vacacionales por excelencia…

Las fiestas en Rebollo se celebran con las actividades tradicionales: Misa, procesión, verbenas y… sobre todo en agosto, cuando hay más población, porque la Asociación Cultural que se llama “Virgen de las Nieves”, en honor a la ermita de la localidad, es cuando organiza más actividades para los vecinos de todas las edades.

La fiesta de San Antonio, ahora es más reducida, mas de los vecinos de siempre. Antes era más importante.

Y, no podemos olvidar que, a lo largo del calendario festivo, es fácil observar como en Rebollo les gusta celebrar sus fiestas ante una buena paella o unos buenos huevos fritos.

Rebollo hoy La alcaldesa de Rebollo, María Elena Núñez Arribas (PP), nos comenta que actualmente son 87 las personas censadas en su Ayuntamiento, una cifra que va disminuyendo en una población que principalmente está dedicada a la agricultura y a la ganadería, en el caso de los jóvenes porque, como en muchos rincones de la provincia, la mayor parte de los pobladores del pueblo, debido a su edad, viven de sus pensiones.

Esta localidad se encuentra a casi 1000 metros de altitud y cuenta con un vértice geodésico en el cerro Córcovo, pivotes cilíndricos desde los que los geógrafos realizan mediciones con objeto de realizar cartografía. En España se estima que existen unos 11.000, ubicados en lugares altos y despejados para poder ver otros lugares. Desde 1975, los vértices geodésicos, están protegidos por la ley hasta el punto sancionar su destrucción.

Desde un punto de vista turístico, en Rebollo no hay ninguna casa rural pero sí, en cambio, cuatro viviendas del Ayuntamiento. Estas viviendas son el resultado de la restauración de las antiguas escuelas, que el Ayuntamiento se encarga de alquilar para disfrutar de la localidad. Tampoco existen restaurantes pero, en cambio, desde hace un tiempo, cuando abrió su puerta el nuevo bar de Rebollo, llamado “Bar la Huerta”, en este establecimiento se sirven algunas comidas y raciones.

Los garbanzos También debemos recordar, al hablar de los aspectos destacados de Rebollo, los de hoy y los de siempre, la calidad de sus garbanzos que, hasta tal punto llega que, pese a la edad de sus vecinos y de la expansión de esta producción a otros puntos de la provincia o fuera de ella, que quienes los prueban, suelen volver a por ellos por ser un producto de gran fama. El garbanzo de Rebollo, es mencionado en el Diccionario de Pascual Madoz, en el siglo IX, aunque el descenso de la población, en esta y en otras zonas ha reducido su producción.

Los garbanzos de Rebollo cuentan con pequeña producción y pequeño tamaño pero, una inmejorable cochura y calidad. El garbanzo era una de las comidas más típicas en el mundo árabe y, al llegar a castilla, se unió a la carne de cerdo, para ellos totalmente prohibida, y surgió el cocido castellano. Hoy, en Rebollo se sigue produciendo esta pequeña “delicia” pero, como nos cuentan los vecinos, han cambiado los modos de trabajar este cultivo (ahora, se trilla con tractores y no con machos, como hace años…)

El garbanzo de Rebollo es parte de la carta de garbanzos típica en Castilla pues, el garbanzo castellano, es una variedad muy común y popular que se utiliza en la cocina española, en sus cocidos, con callos…. Pertenece a la familia de los garbanzos Kabuli y, se caracteriza por su forma esférica y de color amarillento.

LA RECETA

En este caso, la persona encargada de ofrecernos una receta de cocina que nos acerque más a este pequeño pueblo segoviano es Gema, que vive en Medina del Campo pero, desde pequeña, el verano y los fines de semana los pasa en Rebollo porque de allí es la familia de su madre y, ahora también, su marido. Gema, desde pequeña vivió en Pedraza y en Segovia pero, los veranos, los pasaba en Rebollo con su abuela y, siendo joven, “me casé con un chico de Rebollo y…” va por el pueblo muchos fines de semana, todo el verano y… durante las vacaciones de Semana Santa.

Lo que más le gusta a Gema de Rebollo es que es “un pueblo pequeñito”, muy tranquilo, con unos paisajes muy bonitos, en el que puedes pasear por pinares, por “La Chorrera”… aunque ahora se seca el río. En el pueblo, en verano hay muchos niños porque tienen libertad y se divierten a su aire, viendo las labores del campo. En su relato, Gema nos cuenta que, desde hace muchos años, desde el año 2003, acoge a niños Saharauis, que también pasan el verano en Rebollo. Allí han aprendido a montar en bicicleta, han conocido a todos los vecinos, salen por el pueblo ellos solos, comen en casa de los amigos… juegan mucho en la calle…

Esta experiencia, Gema la define como “preciosa”. Gema tiene dos hijos biológicos pero, a ella cuando la preguntan, dice que tiene seis, los suyos y los cuatro que a estas alturas han compartido esta aventura con ella y su familia y, de hecho, estos cuatro “niños”, dicen de Gema que es “su mamá de España”. Cuenta que los niños que vienen a España tienen de 8 a 12 años. Cuando pasan de esa edad, ya no pueden venir, salvo si tienen algún problema médico que requiere tratamiento, para que puedan ser tratados aquí.

Gema ha ido seis veces a los campamentos Saharauis, conoce a las familias de los niños que han venido a su casa y, a los niños les ha visto crecer. Cuando alguno de ellos no podía ya venir por la edad, su puesto lo ocupaba otro primo o familiar, que sí cumpliera los requisitos: “Son súper cariñosos, agradecidos y están completamente integrados, en la vida de la familia y en la del pueblo. Pronto hacen piña con los niños de su edad y van a la casa de unos y otros, salen a jugar”
El niño que este año ha venido a pasar el verano con Gema se llama Omar y, como todos los anteriores, lo está pasando muy bien. Gema está dispuesta a seguir acercando a estos niños que tanto lo necesitan, a pasar un tiempo en una vida “normalizada”, recibiendo una mejor alimentación y asistencia sanitaria.
Para terminar, Gema nos cuenta que Rebollo es para su familia un lugar especial y, hasta sus hijos, con 20-22 años, se sienten estupendamente.

FLORONES Esta es la receta que Gema nos ha dejado para que nos atrevamos a realizar este dulce, delicado y delicioso, que hacían con frecuencia las abuelas y del que hay recetas diferentes, en algunos casos se utiliza leche y en otros, como en la receta de Gema, no.

Ingredientes: Huevos, harina, agua, una copa de anís y azúcar para poner por encima cuando ya están hechos.

Modo de prepararlos: Necesitamos un molde especial, con forma de flor, para dar forma a este dulce segoviano. Debemos utilizar una sartén profunda, llena de aceite para que el floronero se hunda completamente. El aceite deberá estar muy caliente y la masa, para la que algunas abuelas utilizaban las cáscaras de los huevos como medida, debe quedar como una crema fluida.

Se mezclan los ingredientes muy bien y, el floronero, que habrá estado en el aceite “muy caliente”, se introduce en la masa sin llegar al final. Se pasa el floronero a la sartén, se hunde en el aceite y, pronto se desprenderá el florón, se da la vuelta y se saca sobre un papel de cocina para que pierda el aceite sobrante y, así… hasta el final. Para terminar se añade azúcar por encima a los florones.

Gema nos hace la advertencia de que la primera vez… es posible que no salga bien pero, todo es cuestión de insistir y, también que es importante guardar el floronero sin fregar e impregnado en aceite.

REBOLLO EN POCAS PALABRAS

Distancias:
A 42 km de Segovia.
Población:
87 habitantes censados
Alcaldesa:
María Elena Núñez (PP).

Patrimonio:
— Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
— Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.

Fiestas:
— San Isidro Labrador, mayo.
— Sam Antonio, junio.
— Nuestra Señora de la Asunción, agosto.

Dónde dormir y comer:
— No hay casas rurales, pero el Ayuntamiento alquila cuatro viviendas que se encuentran en el lugar de las antiguas escuelas.
—Para comer, el bar La Huerta, ofrece algunos menús y comidas.