Beatriz Alonso, integrante del colectivo Raíces. / E.P
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El colectivo ‘Raíces’ ha puesto en marcha un programa variado de actividades culturales para que el municipio segoviano de Navas de Oro sea tractor en la revitalización y dinamización económica de la zona y hacer así que el lema ‘pueblos vivos’, que está en el germen de este grupo, sea una realidad.

‘Raíces’, formado por emprendedores de la localidad, pone la experiencia, el trabajo y el conocimiento generado desde hace más de una década en los proyectos que desarrollan en la villa al servicio de sus vecinos. Ecología, medioambiente, arqueología, aventura y gastronomía serán vehículo para mostrar el potencial de Navas de Oro.

Detrás de esta iniciativa se esconden Eresma Arqueológico, La Huerta Ecológica de la Retamilla, Food Truck Dale Chicha y el Parque de Aventuras de la Riberita.

“Llevábamos tiempo desarrollándonos profesionalmente en nuestro pueblo de origen, con la dificultad que eso conlleva, y creímos que era necesario dar un paso más en favor de nuestra tierra, ofertando actividades culturales que muestren otra forma de practicar una agricultura comprometida con el entorno” afirman a Europa Press Luis García y Beatriz Alonso desde la Huerta de la Retamilla.

DAR A CONOCER EL POTENCIAL
Uno de los planteamientos centrales de ‘Raíces’ es dar a conocer el potencial de este territorio, que, aún siendo muy valorado por los residentes, todavía es desconocido en el exterior. “La estrecha relación que tenemos con nuestro medio rural ha propiciado la creación de sinergias, que se traducen en la unión de varias iniciativas que confluyen en un mismo objetivo, que no es otro que la puesta en valor de los recursos patrimoniales de nuestra comarca”, señala desde Parque la Riberita, Gonzalo Redondo.

Las actividades propuestas, que ya están en marcha, se centran en acercar al gran público aspectos muy presentes en Navas de Oro como es la eco-agricultura, la naturaleza del Mar de Pinares, el rico patrimonio arqueológico del valle del Eresma y, por supuesto, una gastronomía local con un claro “sabor a pueblo”.

“En nuestras raíces se encuentra la esencia de lo que somos y lo que queremos ser de cara al futuro. Nos reconocemos en las limpias miradas y sonrisas de las buenas gentes de nuestro pueblo, pero también en las miles de lecciones aprendidas al amor de una lumbre alimentando pucheros, contenedores de sabores de ayer, hoy y siempre”, reconocen desde ‘Dale Chicha’, Sergio Narros y Laura de los Frailes.

LA FUERZA DE LA UNIÓN
El patrimonio arqueológico también deja su huella, no solo en el pasado, sino también en el presente con una perspectiva cercana, didáctica y divulgativa y con el objetivo de compartir experiencias en torno al legado de los ancestros de este enclave. “Es una suerte y un honor, poder compartir experiencias los compañeros de Raíces. Coincidimos en la forma de entender la vida en el medio rural donde residimos y, sobre todo, en la construcción de pueblos vivos a través de nuestro riquísimo patrimonio arqueológico del cual participan activamente las gentes de la comarca”, insiste desde Eresma Arqueológico, Raúl Martín Vela.

De esta forma, Navas de Oro se revela como un ‘laboratorio de experiencias culturales’, que abre sus puertas ofreciendo lo mejor de su casa al visitante. “De la unión nace la fuerza”, apuntan desde el colectivo Raíces, que no desfallecen a la hora de hacer del medio rural “un necesario punto de referencia y de encuentro”.

Todas las actividades cuentan con las medidas adecuadas al protocolo Covid-19, para ofrecer todas las garantías sanitarias al público participante.