El alcalde de Ortigosa del Monte, Juan Carlos Cabrejas. / JAIME GUERRERO
El alcalde de Ortigosa del Monte, Juan Carlos Cabrejas. / JAIME GUERRERO

El alcalde de Ortigosa del Monte, Juan Carlos Cabrejas Mínguez (Independiente), indica que la primera mitad de la legislatura ha estado llena de dificultades y de situaciones dolorosas. Afortunadamente, el municipio no ha sufrido muchas “bajas”, según comenta. La situación de la pandemia ha conllevado la cancelación de los festejos y “otras celebraciones entrañables para mucha gente”, sostiene Cabrejas, quien a pesar de todo ha conseguido ver lo positivo de la situación. En concreto, el presupuesto de estas actividades que no han podido realizarse se ha destinado a la mejora de las obras públicas, como asfaltados y acerados. A ello se suman las ayudas emitidas a los autónomos que tuvieron que cerrar sus negocios durante un tiempo.

Ciertamente, el Consistorio ha vivido con preocupación e incertidumbre los últimos meses. “La situación sanitaria ha marcado todo y en todos los aspectos”, lamenta Cabrejas. Así, apunta uno de los principales problemas con los que se ha tenido que lidiar: la gran cantidad de gente que se saltaba las restricciones y llegaban a Ortigosa desde otros lugares. Una movilidad que entrañaba un riesgo para la población, por lo que el alcalde tuvo que emitir un bando en el que pedía sentido común: “La ley se cambia o se respeta. Y mientras no cambie, hay que hacer caso de ella”, asevera.

Oportunidades laborales

Pero una vez controladas las adversidades, el corregidor ha centrado sus esfuerzos en varias líneas, que se podrían resumir en el intento de fijar población. De hecho, la localidad ha duplicado su población en la última década. Y, según Cabrejas, esto se debe en gran medida a las oportunidades laborales que hay en el lugar. Por ejemplo, los puestos creados por la empresa de embotellado Bezoya. “Genera impuestos que se pagan en el Ayuntamiento y empleo que permite que los vecinos se queden a vivir aquí”, determina. Un hecho que es “el deseo de cualquier alcalde, por lo que es un lujo que tenemos que aprovechar”, expresa.

De ahí que una de sus futuras aspiraciones sea la mejora de la confluencia de la N-603 que sube hacia Bezoya y a la sierra. “Es un cruce que empieza a ser peligroso, hay conflictos entre camiones y coches, por lo que tememos que se convierta en un punto negro de accidentes”, indica Cabrejas. Un propósito que va a perseguir durante lo que resta de legislatura y, si es preciso, más allá del actual mandato.

Nuevos empadronados

Ortigosa ha presentado un incremento de la población en los últimos dos años. “Con la pandemia y el teletrabajo, mucha gente se ha instalado aquí y no ha vuelto a Madrid”, detalla. Esto ha sido posible gracias a la reciente extensión de la fibra óptica en la localidad, de lo que el alcalde se enorgullece: “Es el agua corriente de nuestro siglo”.

Sin embargo, lamenta que muchas de las personas que se han asentado en los últimos meses no se hayan empadronado. “Esa va a ser mi próxima batalla”, manifiesta. Así, una subida del censo municipal permitiría mejorar los servicios de la localidad. “Los que se han instalado son vecinos ya, pero lo que queremos es que sean de hecho y de derecho”, afirma.

En esta misma línea, el municipio contará próximamente con un gimnasio. “Esperamos poder inaugurarlo y ponerlo en marcha en septiembre”, anuncia el alcalde. Además, hay guardería, farmacia, colegio y un centro cultural en el que se desarrollan actividades. Por ello, Cabrejas cree que “todo son ventajas para vivir en Ortigosa”.

El municipio inaugurará y pondrá en marcha un gimnasio en septiembre

El alcalde asegura que hay más interés que antes por la vivienda en el ámbito rural. Actualmente, en la localidad, “hay alguna parcela suelta que tendremos que subastar en algún momento”, expone Cabrejas. En suma a esto, “nuestro impuesto de construcción es bajo, no hay impuesto de plusvalía y pedir un permiso de obra es fácil y rápido”, añade. Y es que Ortigosa está a tan solo quince minutos de la capital y las conexiones de autobús son “excelentes”, según considera el regidor; lo que permite que la gente se asiente en la localidad y se mantenga “el actual nivel de población y el tipo de vida que llevamos”.

Turismo y festejos

Por otro lado, entre sus principales estrategias futuras está seguir con la promoción turística de El Berrocal, un lugar que en el pasado sirvió de cantera para surtir de piedra al Acueducto de Segovia. “Es un sitio sensible y maravilloso, por lo que es muy importante protegerlo. La idea es que se siga visitando”, proclama Cabrejas. Pero el interés turístico de Ortigosa no solo radica en esto, sino que el Ayuntamiento ha trabajado en la recuperación y arreglo de caminos para el uso ganadero, pero también para paseantes, ciclistas y jinetes. Una iniciativa que ha supuesto una gran inversión.

Así, la localidad rezuma vida. “Siempre hay algo que hacer aquí”, ya sea participar en las actividades culturales y otras celebraciones. Sin embargo, este verano “las fiestas están suspendidas por las directrices de la Junta”, señala el regidor. No obstante, sí se contempla la organización de pequeños eventos culturales, como teatros infantiles y otras actividades, “cosas que nos recuerden que estamos de fiesta”, agrega.

De este modo, el alcalde recuerda que en octubre tienen planeado el homenaje a la Guardia Civil que se aplazó por la pandemia. Y, por otra parte, “las fiestas reales son en enero y esperamos que para esa fecha se pueda recuperar un poquito la normalidad, lo que nunca debimos perder”, concluye.