piscina cubierta
Imagen parcial de la piscina cubierta de Cantalejo./ DIPUTACIÓN

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Cantalejo, Máximo San Macario, considera que la decisión del equipo de gobierno de mantener abierta la piscina cubierta durante el verano a la vez que estuvo abierta la piscina municipal al aire libre fue un “total desatino” y un “capricho” del alcalde, que le ha costado a las arcas municipales “más de 54.000 euros“, asegura.

Según ha explicado San Macario, la piscina cubierta ha tenido una ocupación “mínima” con unos ingresos totales, entre los meses de mayo y agosto, de unos 9.200 euros, frente a unos gastos que superaron en ese mismo período los 54.500 euros. A la vista de los gastos y los ingresos, el portavoz socialista cifra en 45.300 euros el coste real de mantener abierta la piscina cubierta durante el verano; una cantidad que considera “escandalosa“.

De por sí, ambas son deficitarias por la insuficiencia de ingresos, como para encima tener que competir entre ellas, siendo ambas de titularidad municipal”, resume San Macario, quien señala que con el dinero empleado en mantener abierta la piscina cubierta y “otros gastos innecesarios”, “bien se podría haber ayudado con firmeza a la maltrecha economía de los negocios de nuestro pueblo y a las familias“.

San Macario reprocha que el equipo de gobierno “se ha negado en varias ocasiones a ayudar a las familias y a los sectores más perjudicados por la pandemia como han sido la hostelería, el comercio y el turismo“, al rechazar las propuestas que planteaban desde el Grupo Municipal Socialista, “tanto en 2020 como en 2021”. Además, critica la forma “totalmente oscurantista” de gestionar el dinero y lamenta que desde su formación hayan tenido que “insistir en varias ocasiones por escrito” para recibir la información del gasto municipal en la piscina cubierta.

“Desde el Grupo Municipal Socialista nos preguntamos, por ejemplo, al igual que muchos de nuestros vecinos, qué van a hacer con la Residencia de mayores que lleva dos años con unas enormes pérdidas, más de 150.000 euros anuales y cuyo rumbo son incapaces de enderezar; o cuánto se ha gastado este año en los festejos taurinos y en el resto de actividades lúdicas y deportivas del verano”, se cuestiona San Macario.