Un momento del primer encierro de las Fiestas de Cuéllar. / CHANTAL NÚÑEZ

Los seis astados de la ganadería jienense de Aráuz de Robles abrieron el ciclo de los encierros de las de la villa segoviana de Cuéllar 2023, los más antiguos de España, que fue aplaudido por los espectadores por su impecable desarrollo, que fue bonito, limpio y rápido. Esta ganadería debutó con un gran éxito, cumpliendo con la expectativa de la seriedad de sus toros, con buen funcionamiento en el traslado campero, una bajada agrupada por el Embudo, perfectamente guiados por la dirección de campo y los caballistas, y mucha velocidad en las calles hasta llegar a la Plaza de Toros de la localidad.

El alcalde de Cuéllar, Carlos Fraile, destacó que este primer encierro transcurrió con “total normalidad”, tanto en el tramo de campo y urbano. No en vano, explicó que la manada salió compacta de los corrales del Cega, siguiendo a los cabestros y el único bravo un poco rezagado enseguida se incorporó al grupo, entrando en los pinares.

De esta manera, hubo satisfacción entre los caballistas por el buen comportamiento de la manada durante todo el traslado hasta el Descansadero. El presidente de la Asociación de Encierros de Cuéllar, Jairo Martín, afirmó que fue como tiene que ser “un paseo” por los distintos tramos, muy tranquilos. Ese comportamiento motivó que la bajada por el Embudo se iniciara con ocho minutos de retraso, respecto de la prevista, las 9,30 horas.

Un gran número de corredores, al ser la jornada dominical, tomaron el relevo de los caballistas en el kilómetro de itinerario del encierro urbano. Hubo gran velocidad de los astados a su entrada en la avenida Camilo José Cela, con la manada prácticamente agrupada con los cabestros. Las reses de Aráuz de Robles propiciaron muy buenas carreras tanto en la Resina, la subida de las Parras como en los Paseos de San Francisco.

En este punto de los Paseos, con la manada ya más disgregada, se produjo en único incidente con un corredor, al que uno de los toros le pasó por encima. Según la información ofrecida por el alcalde esta asistencia sanitaria no tuvo mayores consecuencias, al igual que uno de los caballistas que también tuvo que ser atendido.

Por lo tanto, Cuéllar inició de la mejor manera posible el ciclo de los encierros de este 2023, con una primera cita sin complicaciones en el traslado hasta el casco urbano de la villa y un encierro urbano, en el que en algo más de tres minutos, los seis toros de Aráuz de Robles completaron el recorrido hasta entrar en la Plaza de Toros. Jairo Martín resaltó que esta ganadería ha estado a la altura de lo que se necesita para estar en Cuéllar.

Hubo un gran ambiente en las calles de la villa, con miles de personas disfrutando de las fiestas en honor a la Virgen del Rosario, que estuvieron más abrigadas que en días pasados por el importante descenso de las temperaturas. Cuéllar volvió a disfrutar de los momentos más esperados, la llegada del Domingo de Toros, esperando el encierro con el tradicional Baile de Rueda. Los Encierros de Cuéllar cuentan con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional.