De izq. a dcha.: Lola Flores, Juanita Reina, Paquita Rico y Carmen Sevilla. / J. Arce
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Los pasados jueves y viernes, 21 y 22 de febrero, la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, celebró el Congreso Internacional ‘Copla, ideología y poder’, en el que especialistas y estudiantes se reunieron para analizar y comprender la escena de la canción española.

La copla se asocia al régimen franquista, en primer lugar porque el grueso de su producción se desarrolla en este momento, y por el posible uso que la dictadura hizo de esta música como estrategia política. El objetivo de este encuentro era determinar, en base a trabajos de investigación, si ésta y otras hipótesis son ciertas, o por el contrario se tratan de creencias populares. Al respecto, el doctor en Musicología, Julio Arce, presentó un estudio acerca de las celebraciones que tenían lugar en el Palacio de La Granja tras el golpe de estado, bajo el título ‘Recepción en La Granja: Franco, las folclóricas y las más altas jerarquías’.

La fiesta del 18 de julio

Según Arce, cada 18 de julio desde 1940, Franco conmemoraba la efeméride de la sublevación con una recepción en el Palacio de La Granja “a la que acudían las más altas jerarquías” del país, la cual finalizaba con una velada musical.

La fotografía que encabeza este artículo, tomada en uno de los salones de Palacio en 1958, sirvió de motivación al musicólogo para corroborar si existía o no un gusto real por la canción española. Arce cuenta que aquí sonaba música clásica de corte nacionalista, y que a medida que la copla se extendía, adquiría mayor presencia. Él sugiere que el acercamiento del Régimen a este género pudo ser intencionado, pero que hacen falta más estudios para asegurarlo.