Carlos Fraile en el balcón de su despacho del Ayuntamiento. / c.n.
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Carlos Fraile se estrena como alcalde y las fiestas de Cuéllar, muy complejas en toda su organización, le asaltan en sus primeros cien días de gobierno. Las dificultades no han sido óbice para apostar por cambios sustanciales: volver al domingo de toros, recuperar el viernes o elegir a la Banda Municipal como pregonera. Cambios y riesgos por los que espera que estas fiestas sean de auténtico disfrute en todos los ámbitos. (Entrevista realizada el 6 de agosto de 2019)

— Apenas dos meses en el Ayuntamiento, las fiestas caen antes… ¿Cómo está siendo organizar las primeras fiestas para el nuevo equipo de Gobierno?
— Digamos que no está habiendo grandes dificultades porque el equipo de Gobierno, con todos los concejales y esa forma transversal que adoptamos para trabajar, conmigo llevando más el tema taurino y con Cultura, Turismo y Asuntos Sociales de manera transversal, estamos realizando el programa festivo. Es cierto que nos hubiera gustado hacer las cosas de otra manera, con más tiempo, pero creo que los vecinso y visitantes tendrán un programa de fiestas atractivo con cosas nuevas,. Además esto sirve de base para las próximas tres fiestas, trabajando más con las cuestiones de las fiestas. Hemos hablado con la gente joven y los hosteleros, también con las peñas, y entre todos sacaremos la programación.

Es cierto también que se solapa todo mucho en este verano, salimos de San Roque, nos metemos en la Feria Medieval y estamos en fiestas.
— Vimos en la presentación del cartel la presencia de todos los colectivos, algo poco frecuente, obrando como anunciabais desde la oposición. ¿Qué tal lo reciben ellos?
— Yo creo que la gente está percibiendo el cambio, y un cambio de tener en cuenta las opiniones de todo el mundo. Sí que es cierto que las decisiones al final tienen que ser de quien tienen que ser, pero intentando escuchar a todos los colectivos implicados en la fiesta. Para la presentación quisimos hacer un acto un poco más especial que no se había hecho nunca y contando con la participación de todos. Creo que se nota el cambio y que este equipo de Gobierno está abierto y pretende escuchar a todo el mundo con las asociaciones de caballistas y sus peticiones de participar en el encierro de manera completa. Hemos sido receptivos a ello y tomado las medidas.

— Una de las decisiones más controvertidas pero a la vez bien recibida ha sido la vuelta al domingo de toros. ¿Lo tenían claro?
— Sí, y yo inicialmente, de manera personal, me pareció acertado con la crisis suprimir la corrida de toros del domingo. No obstante, se ha visto que ese formato está agotado, el concruso de cortes no funcionaba en domingo, implicando que no fuera domingo de toros sino de novillos. Los colectivos taurinos y la ciudadanía lo venía pidiendo y también hemos sido receptivos en eso. Es una apuesta fuerte, que el domingo además de haber toros en el encierro tengamos una corrida y espero que sea del agrado de vecinos y visitantes ver toros por las calles y, al mismo tiempo, que la corrida de toros llame a toda la comarca, Segovia, Valladolid, zona de Aranda… que todos vengan a la plaza de toros de Cuéllar.
Hay que destacar que al caer antes, yo que he estado metido en el diseño de carteles, desde Bilbao a Almagro, Antequera o Cuenca, coinciden con nosotros. Competimos con otros sitios y eso ha conllevado ciertas dificultades en rematar el cartel. Pero desde mi punto de vista es un cartel rematado con dos triunfadores del año pasado, muy capacitados.

— En esta línea, hacen una apuesta fuerte con la campaña “#vuelvelaferia”. Se nota ilusión pero, ¿dará resultado? Se viven tiempos difíciles para llenar laa Plazas de Toros.
— La Plaza de Toros es un negocio y como tal, cuesta mucho levantarlo y muy poco tirarlo por tierra. Obviamente nosotros no vamos a conseguir un cambio radical en la afluencia de gente este primer año, pero sí esperamos que haya los primeros indicios de que la feria vuelva a coger el color y el ambiente que tenía en años anteriores. Creo que con la programación que hemos hecho, la política de precios asumida, la promoción que vamos a hacer en cartelería física y redes sociales, más el boca a boca, con ese abono, la gente de Cuéllar al menos puede ser receptiva. Lo dije en la presentación: el encierro, sin un festejo de tarde, va a perder identidad y el rito; la tradición es encerrar los toros que se van a lidiar por la tarde. Pido ese apoyo de los vecinos y la gente de la comarca, que vuelvan a los toros, que olvidemos lo pasado en años anteriores y depositen un voto de confianza en nosotros y en la programación que hemos hecho, y en el cartel completo, con muchos alicientes.

— Pregunta obligada es la neuva medida de ampliación de los caballistas, hasta 35 de las asociaciones. Conscientes de las limitaciones, ¿cómo se están organizando? ¿Cuál es la impresión desde su perspectiva?
— Creo que ellos lo han recibido bien, se están organizando bien, y tenemos que ser consicentes de que tenemos que ofrecer a los vecinos de Cuéllar que tienen caballo y que están capacitados para colaborar, participar en el encierro de Cuéllar. Desde luego que la voluntad del equipo de Gobierno ha sido máxima, pero también la de ellos y la de la propiedad del pinar. El resultado lo veremos en los días de las fiestas, pero por inciativa y disposición, está siendo la máxima. Queda pendiente de hacer una reunión y un paseo a caballo, pero por cuestiones organizativas no va a ser. Que luego no salga bien por distintos factores que lo impidan, puede ser, pero la disposición, ilusión y querer hacer las cosas bien queda patente. por todas las partes.

— Dejando toros a un lado, ¿qué cuestiones de ocio le faltan a Cuéllar en sus fiestas?
— Detecto que hay una petición de que haya un concierto más potente, que tenemos que ver cómo lo encajamos de manera programática en los próximos años, y también presupuestaria. Al mismo tiempo veo más sensibilidades, y uno es el de la gente joven: demandan más fiesta y más animación en la calle, y eso tenemos que ver cómo lo conjugamos con la hostelería. Obviamente, es una actividad que paga sus impuestos, contrata sus camareros y genera actividad económica, y ellos quieren que la fiesta sea para todos. Hemos apelado a la gente joven al civismo con todo el tema de botellón y limpieza y esperamos que con baños portátiles y contenedores dé resultado.
El programa de fiestas se ha hecho muy rápido y hay tres años más para pulir ciertas cosas. Sin embargo, creo que sí que se ven pequeños gestos en el programa de este año, desde los dos tributos incluidos hasta toda la animación que pediremos a las peñas; queremos un esfuerzo apra que las charangas den más colorido a las calles. Creo que la gente joven sí que tiene que ver un poco el cambio.

— Otra demanda que se palpa se ubica en el ámbito cultural; más oferta cultural en fiestas.¿Se ha valorado?
— Las actividades para niños van a estar y tenemos que cerrar cosas, actuaciones de calle, bien sea batukada, luz, sonido, algo de fuego. Seguimos pendientes de que se pueda materializar. Es cierto que vamos tarde y encima caen antes, coincidiendo con muchos sitios.
Desde la Concejalía de Cultura y la de Asuntos Sociales se está pensando hacer una programación para todos, para niños y para mayores.

— Otra pregunta inevitable es el tema de los pregoneros de este año. Una idea que ha sido muy bien recibida por la población. ¿Cómo se os ocurrió nombrar a la Banda Municipal de Música pregoneros 2019?
— Creo que la gente votó cambio y hay cosas que aunque no se cambien se pueden matizar, innovar dentro de una base tradicional como tienen las fiestas de Cuéllar. Sí que estuvimos pensando que podía quedar bonito que el pregón no lo diera una persona individual. Pensamos que podía estar bien la idea, llamamos a los directores, se lo trasladamos y ellos encantados.

— Seguís en la línea de pregoneros cuellaranos que tan buena acogida ha tenido últimamente. ¿Continuaréis?
— Tenemos cuatro años y tiene que haber diversidad. Hay que buscar también el pregonero no local ligado a una promoción exterior, pero sí que es cierto que los pregones más vibrantes y emocionantes han sido de gente de Cuéllar o gente de la zona, como Moncho Alpuente o Candeal, de por aquí. Viendo que eso funciona, en los tres próximos años seguiremos así.

— Un deseo para estas fiestas.
— Que sean unas fiestas en las que todo el mundo se divierta, los vecinos disfruten de unos días entrañables, muy deseados por todos, y que a los visitantes los invitamos a unas fiestas con una programación abierta en la que esperamos que todo se desarrolle con normalidad.
Esperamos que todo el mundo se divierta con libertad, en un marco de respeto, convivencia y civismo. El equipo de Gobierno, pasadas las fiestas, seguirá abierto a todas las propuestas y cuestiones a mejorar.