Parroquia y Ayuntamiento de Bernardos aplazan al próximo año la Subida de la Virgen

Esta tradición, de carácter decenal, se ha programado para el mes de mayo de 2021 debido a la actual situación de expansión de la epidemia, y que también afecta a los pueblos de la comarca

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El Ayuntamiento de Bernardos y el párroco de la localidad, previa consulta con la Comisión de la Subida, todos los grupos y asociaciones que la conforman, han tomado la decisión de aplazar un año la XXI Subida de la Virgen del Castillo.

La decisión no ha resultado fácil, aseguran los organizadores, pero se ha hecho por unanimidad. “Todos los representantes se han mostrado de acuerdo en que, en estos momentos duros para todos y de incertidumbre ante el futuro próximo, lo más sensato es aplazar la Subida un año hasta las fechas correspondientes, que serían del sábado 22 al miércoles 26 de mayo de 2021”, explican.

Asimismo, el Ayuntamiento y la Comisión acuerdan aplazar un año todas las actividades programadas con motivo de la Subida, tales como concursos, exposiciones o conferencias.
A partir de este momento, “y por fuerza mayor”, debido a la situación sanitaria actual, el año de la Subida al Castillo será el 2021 a todos los efectos.

En un comunicado, el Ayuntamiento de Bernardos ha querido agradecer “a todos los vecinos del pueblo, y a quienes tenían planeado disfrutar con nosotros de esos días tan especiales, su comprensión, así como todos los esfuerzos llevados a cabo para hacer que la Subida sea una gran fiesta”.

Tanto la Corporación municipal como la Comisión de la Subida garantizan que todo este trabajo colectivo no caerá en saco roto: servirá para que en 2021 la XXI Subida de la Virgen del Castillo “sea aún mejor”, añaden.

La XXI edición de la Subida de la Virgen del Castillo tendrá lugar, por tanto, el 23 de mayo de 2021, Pascua de Pentecostés, como marca la tradición desde 1814. El Ayuntamiento de Bernardos recuerda, además, que la decisión de celebrar la Subida con periodicidad decenal se tomó en 1940 y que, con anterioridad, la fiesta se celebraba sin una periodicidad fija, precisamente con el objetivo de pedir la intercesión de la Virgen del Castillo.

Con respecto a la Pascua de Pentecostés, Rufino Núñez, párroco de Bernardos en el primer tercio del siglo XX, escribió un libro titulado Bernardos y su Virgen del Castillo donde recuerda que las Subidas se hacían por Pentecostés. “El año 1863 se celebran grandes funciones porque a petición de un vecino de Bernardos, que se encarga de pagar todos los gastos, es llevada la santa Imagen en procesión al Castillo el día de la Pascua de Pentecostés, pues hacía muchos años que no se llevaba; en esta fiesta se acuerda que cada ocho años se celebrase esta fiesta por los mismos días de Pentecostés”.

Pero se sabe que las Subidas anteriores ya caían en la Pascua de Pentecostés, como se comprueba en las cuentas de los mayordomos. El mismo Rufino Núñez habla de que la Subida de 1814 acaeció el día de San Fernando (30 de mayo), pero hay que recordar que también este año el domingo de Pentecostés fue el 29 de mayo, por tanto, también cumplía tal condición.

Además en las actas del Ayuntamiento de Bernardos también dan cuenta de ello. En mayo de 1882, cita un documento municipal: “Se dio cuenta a la corporación municipal de que por el señor cura y administrador de la Patrona de esta población se le ha dado conocimiento de llevar a esta a su ermita, el día primero de Pascua de Pentecostés, 28 del actual (mayo)”.