Parque del Guadarrama para todos

Medio centenar de senderistas recorrieron la Garganta de El Espinar en una propuesta de Prodestur y la Fundación Once facilitando la accesibilidad a personas con dificultades visuales

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Algunos de los participantes en la ruta, que permitió a personas con diferntes niveles de dificultad visual, disfrutar de la naturaleza. / el adelantado
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Medio de centenar de caminantes han podido disfrutar este pasado miércoles del atractivo paisajístico de los montes de pino silvestre de la Garganta del Río Moros en El Espinar, una actividadorganizada por Prodestur con la Fundación Once. Una excursión didáctica accesible y de baja dificultad por el interior de la Reserva de la Biosfera, en pleno Parque Natural de la Sierra Norte de Guadarrama. La ruta tenía como particularidad buscar la accesibilidad de personas con discapacidad visual en la naturaleza. Durante unas tres horas los participantes han podido adentrarse por estos bosques y conocer sus características naturales más destacadas.

La expedición ha partido sobre las once y media de la mañana de las inmediaciones del área Recreativa de la Panera y se ha se ha dividido en dos grupos de unas 25 personas.
Uno de ellos, guiado por Iván Aguilera del Colectivo Azálvaro, se ha formado por las personas con algún tipo de discapacidad visual. Con este conjunto se han explorado los aspectos sensoriales del paisaje que tenían que ver sobre todo con sonidos, olores y texturas. El guía también ha explicado las principales características de la flora y fauna de la zona, y el oficio de la gabarrería tan representativo del municipio de El Espinar

El segundo grupo ha estado conducido por el monitor Gabriel González Gala, que ha llevado a los caminantes hasta el pantano del Tejo. En el recorrido se ha podido apreciar el claro exponente de bosque de pino silvestre, dedicado a la explotación maderera y que fue uno de los primeros montes en los que se aplicó una ordenación forestal. La llevó a cabo el ingeniero de montes José Jordana y vio la luz en 1862 publicada con el título Memoria de reconocimiento del monte de la Garganta de los propios de El Espinar.

Entre otros atractivos del recorrido los caminantes se han admirado ante el llamado Pino Cardosillo, apostado en las inmediaciones del arroyo del mismo nombre y uno de los ejemplares más emblemáticos de todo el pinar por sus singulares características. Con sus más de 30 metros de altura, el perímetro de su base necesita a tres personas para que le rodeen con sus brazos.

También han podido ver restos de los antiguos chozos que utilizaban los gabarreros para guarecerse de las inclemencias meteorológicas durante sus jornadas en el pinar, al que acudían a extraer leña.

La siguiente propuesta senderista que ofrece la Diputación será dentro del ciclo de Rutas de Invierno que organiza el Área de Promoción Económica.

Se celebrará el próximo sábado 30 de marzo con un recorrido de doce kilómetros por la Senda de la Minguela, en Vallelado, que partirá a las diez de la mañana desde el área recreativa del mismo nombre.