Alicia Palomo, en rueda de prensa. / E.A.
Alicia Palomo, en rueda de prensa. / E.A.

La implantación de nuevas medidas en la travesía de San Rafael, por parte del Ministerio de Fomento, no han tenido una buena aceptación en el seno del Ayuntamiento de El Espinar, cuya alcaldesa, Alicia Palomo, no ha dudado en tildar dichas actuaciones de “un parche” cuya finalidad es “maquillar la situación, sin conseguirlo”.

En rueda de prensa, la regidora explicó que Fomento ha reducido la velocidad máxima en la vía —de 50 kilómetros / hora baja a 40—, coloca nuevas señales y amplía el acerado para ofrecer mayor seguridad a los viandantes.

“El que conoce la realidad —explicó Palomo— sabe que la reducción de la velocidad no va a tener ningún efecto”. ¿El motivo? “Es tanta la retención que hay en la travesía que resulta imposible pasar a esa velocidad”, añadió, antes de decir, por enésima vez, que “aquí lo que hace falta es que deje de pasar el tráfico”. En ese sentido, defendió que las medidas de Fomento no van a suponer una gran mejora en cuestiones de seguridad para los viandantes, y subrayó de nuevo en la necesidad de “una solución definitiva” para la travesía San Rafael, que a su juicio es la construcción de una variante.

Preguntada por su opinión en relación a una partida que figura en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para tal infraestructura —superior a un millón de euros—, Palomo no quiso pronunciarse de forma clara, pues “no sería la primera vez que aparece en los Presupuestos y luego no se cumple”. A ese respecto, lamentó los “compromisos incumplidos” del Gobierno de España. Para la política socialista, se requiere “voluntad política” para afrontar el proyecto, “no solo dar patadas hacia adelante”, como a su entender han hecho en los últimos años los responsables del Ministerio.

Desde distintos ámbitos se está indicando en las últimas semanas que la variante de San Rafael es un proyecto ya avanzado, pues cuenta con una declaración de impacto ambiental positiva desde hace años. Sin embargo, Palomo ha querido advertir que tal declaración no es reciente y “caduca en pocos meses”, por lo que si Fomento no agiliza la tramitación del expediente cabe la posibilidad de que se tenga que solicitar una nueva declaración de impacto ambiental.