Vecinas de Cuéllar afectadas por enfermedades reumatoides junto a la concejal Montse Sanz.
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El salón de plenos acogió ayer miércoles a algunas de las mujeres y vecinas de Cuéllar que padecen enfermedades reumatoides degenerativas.  Han querido darse a conocer y manifestar su intención de agruparse  para formar un colectivo de apoyo y dar cabida a todas aquellas personas de la comarca que padecen este tipo de enfermedad, silenciosa y silenciada.

Una de ellas, Loli Hernando, explicó que este grupo nace para compartir experiencias, necesidades, y poder ayudarse mutuamente. Otro de los objetivos es dar a conocer sus limitaciones para con la sociedad; “son muchas las cosas que nos unen y tenemos que compartir, porque no estamos solas”, explican. El grupo va a contar con un local que han solicitado al Ayuntamiento; la concejal Montserrat Sanz estuvo presente en este sencillo acto y mostró todo su apoyo a este colectivo. Se ubicarán en el Centro Cultural Santa Clara, en una sala compartida con proyector donde podrán organizar charlas. La intención es juntarse cada quince días o cada mes, según estimen, y tener un lugar accesible en el que hacerlo. Así lo comentó la edil Sanz, que asegura que se ha pensado en este local para poder dar cobertura a sus necesidades y por encontrarse en una zona accesible.

Otra de las iniciativas que quieren poner en marcha atañe al personal del Centro de Salud de Cuéllar, con el que ya se han puesto en contacto. Quieren que se imparta alguna charla sobre salud y enfocada en este tipo de enfermedades, para obtener consejos que les haga más llevadera la enfermedad.

Las vecinas afectadas, todas mujeres, son de momento once, y se han puesto en contacto por el boca a boca. Ahora que deciden agruparse de manera más formal, quieren que todas esas personas que padecen enfermedades reumatoides, que les consta que son muchas en la zona,  tengan un núcleo al que adherirse. No todas tienen la misma enfermedad pero sí son todas reumatoides: artritis degenerativas, artrosis, fibromialgia, síndrome de Sjögren y osteoporosis son algunas de las que padecen. Sus síntomas, como ellas mismas explican, son muy variados y su medicación -bastante tóxica- es difícil de ajustar. Sufren brotes que hacen aún más difícil la rutina diaria, “te dejan casi inválida durante días”, reconocen. Todo ello les va dañando los huesos y aumentan sus limitaciones.

COMPRENSIÓN

Las afectadas cuentan que las reacciones entre la gente son variadas y sobre todo hay un gran desconocimiento. “Al escuchar que tienes artitris te dicen que so no es nada, un reuma… no entienden qué es ni lo que llevas por dentro”, explica Loli. Por eso, el grupo de apoyo pretende ser un espacio “para entenderse”, compartir experiencias. “No queremos dar lástima, simplemente que la gente de alrededor nos entienda”, aclaran. Cuentan la crudeza de, por ejemplo, la fibromialgia, que afecta al sistema nervioso y con ello al carácter; “te sientes mal, te dan depresiones, y a veces no sabes explicarlo, y otros días sales, te arreglas, pero fastidia cuando te dicen que parece que no te pasa nada”, comentan.

Como explicó la concejal, hay actividades que sí podrán hacer y contribuirán a mejorar su día a día: charlas, talleres de risoterapia y otras propuestas que ahora podrán desarrollar en un local. Para cualquier información o sumarse a este grupo, han dispuesto el correo e.enfermedades@gmail.com, abierto a todos.