Le viene un problema de identidad a esta sociedad. A la que le agarró el coronavirus, todavía más. Cuando parece que la solución no es otra que una vacuna, a poder ser con el menor número de reacciones negativas posibles, nadie (quiere) repara(r) en que lo insostenible es el modo de vida de las grandes ciudades. El metro, el tráfico, el estrés… La distancia corta. La vida en la mayoría de los pueblos sigue igual, pero otro confinamiento total no es descartable por la incidencia y el arrollador ritmo urbanita. En medio de ese sexo de baño que agita ciudades, hay un mundo que sueña crecer al regazo de la costumbre y la tradición: el rural. La agricultura y ganadería como cimiento de la sociedad. De esas aguas beben un puñado de chavales que dan los primeros pasos en una profesión que no sabe si escribirá su mañana y que trata de esquivar navajazos como el último de Podemos, que quiere acabar con la libertad de asistir a un evento taurino a los menores, o la censura de YouTube y Vimeo a los contenidos taurinos.

De la temporada más asolada de los nuevos tiempos nació el circuito de novilladas de Castilla y León, que llegó este domingo a Cantalejo. No sin dificultades. Ni el Ayuntamiento accedió a poner las instalaciones municipales como punto de venta de entradas los días previos -aunque el alcalde, Javier de Lucas, sí estuvo en la presidencia-. No hizo falta: el aforo permitido, adaptado a la normativa de seguridad a modo de tetris, se completó. ‘No hay billetes’ para una semifinal, que quedó huérfana de ídolo local. Saúl Sanz, que había cortado dos orejas en la novillada de clasificación de Maello, se quedó esperando el pase. ‘Nueva normalidad’ es aprender a torear con lo desconocido.

Gran dimensión para un joven de menos de 18 años, que diría Nyom el del Getafe. Pero este no se tira a lo Ansu Fati. Va de verdad

De Cantalejo salió hablando la gente del vallisoletano Daniel Martín, que pese a cortar dos orejas pudo llevarse un triunfo todavía más rotundo de no fallar a espadas con el que cerró plaza. Gran dimensión para un joven de menos de 18 años, que diría Nyom el del Getafe. Pero este no se tira a lo Ansu Fati. Va de verdad, con unas asentadas maneras para seguir de cerca. Destacó también el temple del abulense Sergio Rodríguez, que fue el triunfador numérico del festejo con tres trofeos. Completó el cartel el salmantino Jesús de la Calzada, con más disposición que conjunción. Se lidió una novillada de la divisa zamorana de Hermanos Boyano de Paz, bien presentada y de gran condición, entre la que se reconoció el juego del tercer y sexto eral con vuelta al ruedo.

Si lo ve Ponce, hace un ‘Tik Tok’

Aire de toreo clásico el que diluye por las venas de Daniel Martín. Empaque, elegancia, cadencia, bragueta, mentón hundido… El cite con las manoletinas y la cintura a lo Morante, el pase con la panza de la muleta y el remate en el reverso de la cadera. La forma de instrumentar la faena, sacando hacia fuera a los novillos. Y un capote que mece embestidas con freno de mano. En ‘stand-by’. Se encontró con un novillo con buen tranco, acometividad y recorrido, premiado con vuelta al ruedo, y no falló: dos orejas. Al que cerró plaza también firmó una faena de alta nota, pero terminó estrellándose con los aceros. La galería fotográfica de detalles que dejó valió más que las ‘no orejas’ cortadas. Como las ‘no fiestas’ de este año: los recuerdos son lo que finalmente quedan. Hasta el CIS de Tezanos acertaría con este. Si lo llega a ver Enrique Ponce, le hace un ‘TikTok’.

Otro no lo hubiera hecho mejor
El novillero abulense torea relajado en Cantalejo. / @CTOROSINCYL

El temple de Sergio Rodríguez

El abulense Sergio Rodríguez, alto y de fina compostura, destacó por su temple con la muleta y su serenidad delante de la cara de su lote. El de las Navas del Marqués cuenta con un medido trazo y un delicado giro de muñeca. Además, imprime un particular pase de pecho con una mirada que desprende la confianza de quien hace las cosas con gusto. Puso en liza su concepto ante el novillo que abrió plaza, un ejemplar de calidad, pronto y con buen tranco, al que el trato en las telas del joven actuante fue parafina. Rodríguez le acortó el viaje en el cierre de faena y se lo dejó llegar, sin estar aún el animal al ralentí, y, por ello, cobró un revolcón, que puso en evidencia que esto no es el FIFA. Mató de forma certera y paseó las dos primera orejas de la tarde. No fue tan redonda su segunda actuación ante un animal de condición más complicada, pero logró otro trofeo.

De la Calzada, un ‘crossover’

Variado quite de De la Calzada a modo ‘crossover’: saltilleras, faroles y media de rodillas. Actitud frente a la falta de acople, con un toreo de mano bajo por la izquierda, pero fue con la derecha donde consiguió los mejores pasajes antes un eral con transmisión. Disposición en una faena de largometraje, que terminó siendo reconocida con una vuelta al ruedo. En su segunda actuación, no cogió vuelo, pese a su disposición. Se midió a un novillo que desarrolló movilidad, aunque faltó conjunción para que la faena alcanzara altas cotas. Las ganas por triunfar le llevaron a pasajes embarullados por momentos y un cierre un tanto encimista, que no encontró rédito.

Al final, la gente hablaba del buen y prometedor hacer de Martín, que, pese a ser todavía una página en blanco, podría encarrilar una carrera para estar en el punto de mira. Por otro lado, el público local se miraba y pensaba en cómo lo habría hecho Saúl Sanz si hubiera accedido a alguna de las seis plazas de las dos semifinales. El silencio invitó a pensar. Todo quedó resumido en la frase más acuñada en el bar en los últimos meses tanto por los que excusan a la pareja de baile Sánchez-Iglesias como los que consuelan a Díaz-Ayuso: “Otro no lo hubiera hecho mejor”. Las ganas de la Segovia taurina por tener un nuevo torero de proyección tendrán que esperar.

Ficha

Segunda semifinal del circuito de novilladas sin picadores -octava del ciclo-. ‘No hay billetes’ del límite legal adaptado a las medidas de seguridad. Novillos de Hermanos Boyano de Paz, bien presentados y de gran condición y juego. Vuelta al ruedo al tercero y al sexto. El ganadero Antonio Boyano fue ovacionado al terminar la novillada.
Sergio Rodríguez, dos orejas y oreja tras aviso.
Jesús de la Calzada, vuelta tras aviso y silencio tras tres avisos.
Daniel Martín, dos orejas y vuelta tras aviso.

Mención merece la retransmisión en directo de la novillada la mano de Castilla y León TV y la dirección de Carlos Martín Santoyo, con la moderación de Víctor Soria y Mario González y los comentarios del diestro salmantino Alejandro Marcos.