Una arqueóloga trabajando en Los Almadenes. /E.A.

El pleno del Ayuntamiento de Otero de Herreros ha acordado por unanimidad dar su apoyo a la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del Cerro de Los Almadenes, en la categoría de ‘Zona Arqueológica’. Se trata de uno de los más importantes yacimientos arqueológicos minero-metalúrgicos de España por la perduración de la explotación y por la magnitud de los restos conservados. Las excavaciones en dicho yacimiento se llevan realizando desde el año 2009 por el equipo de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología de forma ininterrumpida.

Este año, conforme se iban produciendo hallazgos y según las necesidades que planteaban las administraciones competentes, el Ayuntamiento ha adquirido los terrenos donde se ubican las prospecciones principales, dando un paso más para poder desarrollar los trabajos y afianzando aún más el proyecto.

El acuerdo adoptado destaca el compromiso del municipio en estos casi doce años de campañas, además del económico, de divulgación y logístico según avanzan los trabajos, junto a vecinos, voluntarios, empresas y administraciones. “Entendemos que de esta manera arrojamos luz sobre nuestro pasado, pero a la vez apostamos por nuestro futuro de una manera clara. Se trata de una inversión para nuestro entorno que además de dinamizar nuestra vida rural aportará riqueza y atraerá población”.

Los últimos hallazgos atestiguan el gran potencial que ofrece este yacimiento y por eso el Ayuntamiento de Otero de Herreros insta a la Dirección General del Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León a que declare Bien de Interés Cultural con categoría de ‘Zona Arqueológica’ al yacimiento del Cerro de los Almadenes.

El último hallazgo en este yacimiento se registró el pasado mes de septiembre, al descubrir la base de un elemento ornamental romano, que bien puede pertenecer a una fuente, lavabo o algo similar. Esta base consta de una placa de pizarra o esquito, labrada y con incrustaciones de mármol octogonal con los bordes decorados. El nuevo descubrimiento presentaba numerosas roturas y disgregaciones, lo que obligó a que su extracción se realizara mediante poliuretano expandido para inmovilizar la pieza en un molde rígido para evitar daños mayores. Este hallazgo se suma al encontrado también en la última campaña de excavaciones, de una cabeza de piedra caliza que podría formar parte de la escultura encontrada en el año 2019.