Iglesia de San Juan Bautista. Detalle de la arcada de la iglesia. / Jose Antonio Santos
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Orejana se encuentra localizado en la vertiente oriental de Segovia y forma parte del partido judicial de Sepúlveda. La localidad se encuentra a una altitud de 1.100 metros sobre el nivel del mar y, por lo tanto, durante el invierno, la zona cuenta con bajísimas temperaturas de manera habitual, que suplen con una gastronomía rica y apropiada a esta circunstancia.

Actualmente Orejana, el antiguo concejo llamado Oreiana, que se menciona en los documentos de 1247, cuenta con más de 60 habitantes que se reparten por los núcleos que forman su término municipal: El Arenal, Orejanilla, Revilla y Sanchopedro y, se encuentra a una distancia de 38 km de Segovia. En este término se encuentran también diversos despoblados como Narros, San Nicolás, San Gregorio, Espíritu Santo… donde, al sur de El Arenal, se conservan las ruinas de la antigua iglesia románica del despoblado de Espíritu Santo.

Orejana es una población segoviana, situada entre las localidades de Pedraza, Arcones y Valleruela de Pedraza. El nombre de Orejana proviene de “Aureliana”, nombre derivado de Aurelia, madre de Trajano. La zona se llamó Aureliana, luego pasó a Oreliana, Orellana y, terminó siendo Orejana, tal y como hoy conocemos a este municipio. En Orejanilla, se encontraron diversos restos romanos que se atribuyeron a la casa en la que Aurelia, dio a luz a su hijo Trajano….

En cuanto a su situación económica, los vecinos de Orejana, también conocidos como auricenses, se dedican principalmente a la agricultura, la ganadería y el turismo.

La Alameda, uno de los barrios que forman el municipio, está actualmente despoblado por ser el más pequeño y el más aislado de todos. El resto de los barrios también han visto cómo su población disminuía de manera importante, al igual que en el resto del mundo rural.

Orejana, aunque bien puede calificarse como municipio pequeño, a principios del siglo XX tenía más de 400 habitantes y al comienzo del siglo XXI, se quedó solo en 100.

PATRIMONIO
La iglesia de esta localidad es todo un ejemplo del románico castellano. Fue construida entre los siglos XII y XIII y con el tiempo ha sufrido un buen número de transformaciones. En el templo se distinguen tres etapas: La cabecera es la parte más antigua del templo (siglos XII o XIII), los arcos que separan las dos naves son del XVI o XVII y, el pórtico y la torre, se construyeron en el siglo XVIII.

La iglesia de San Juan Bautista es un edificio de estilo románico cuya planta se distribuye en dos naves con sus correspondientes capillas absidales. Desde el exterior, solo se puede ver el ábside mayor porque el menor quedó escondido por la torre campanario, como la conversión de su atrio en una tercera nave de la iglesia con la cabecera habilitada como sacristía. La última restauración se realizó desde 1981 a 1983 y, en ella se eliminó la tercera nave y se devolvió al templo su imagen y su atrio.

El pórtico, realizado en piedra caliza labrada, es uno de los conjuntos escultóricos del románico más rico en Segovia. En su lado sur, tiene una serie de ocho arcos de medio punto y los capiteles son una serie iconográfica muy interesante en la provincia.

En su tramo occidental, el pórtico presenta una sucesión de cuatro grandes arcos formados por arquivoltas de medio punto. Esta galería porticada cuenta con capiteles que recogen representaciones de todo tipo: Motivos vegetales, zoomorfos, escenas del nuevo testamento y del apocalipsis…

En la parte exterior del templo, en su fachada de poniente, hay tres ventanales y junto a ellos una puerta que en su arquivolta central muestra once enigmáticas cabezas que algunos interpretan como representación del “Apostolado Manco” o, lo que es lo mismo, los Apóstoles pero sin aparecer Judas. Este tipo de potada pueden verse en nuestra provincia en otros lugares como Muñoveros.

También entre el patrimonio de esta localidad, nos encontramos las ruinas de la antigua iglesia románica del despoblado Espíritu Santo y las ermitas de San Ramón Nonato, que hace las veces de iglesia de El Arenal, la de San Gregorio, que conserva algunos restos románicos de la iglesia de San Nicolás (la Iglesia de Orejanilla) y las ermitas de María Magdalena, en Revilla y la de La Concepción, en Sanchopedro, donde en estos tiempos se ha instalado el consultorio médico.

FIESTAS
Al contar con cinco núcleos de población, las fiestas en Orejana, tienen un calendario un poco especial. En el mes de junio se celebra la fiesta de San Juan Bautista; el primer fin de semana de octubre, se celebra la fiesta de la Virgen del Rosario; en Orejanilla celebran la fiesta del Rosarillo el último fin de semana de septiembre; en El Arenal celebran la fiesta de San Ramón Nonato la semana siguiente al 15 de agosto (esta fiesta la celebran con una semana cultural que por las fechas, disfrutan todos los hijos del pueblo que en esos días están de vacaciones). Por último, en Revilla, celebran la fiesta en honor de La Magdalena en el mes de julio.

LEYENDAS
Orejana es uno de esos rincones de la provincia, adornado con la existencia de leyendas que han pasado de padres a hijos. Juan Manuel Santa María, en su obra “Leyendas de las Tierras de Segovia” recoge la Leyenda de “La Muñeca”.

La Muñeca es el nombre que dan los vecinos del pueblo a una piedra clavada en el suelo, en el punto donde se divide en camino que, desde Arcones, se dirige a El Arenal. La piedra no es fácil de localizar, parece una piedra partida por la mitad que, a causa de unas obras, ha sido cambiada de lugar. Las gentes del pueblo, han creado en torno a esta piedra dos leyendas que coinciden en hacer del “lobo” el enemigo, como es normal en tierras de pastoreo.

De las dos leyendas, la más reciente, dicen que surgió como advertencia a unos niños traviesos. La leyenda recuerda que hubo un tiempo en el que los chavales de Sanchopedro bajaban a la escuela de La Revilla. Allí pasaban el día, después de acudir a clase y comer, por la tarde, regresaban a casa con el tiempo justo para ayudar a sus padres en las tareas, acudir a la fuente para recoger agua, partir leña para la chimenea y echar de comer al ganado. Como las jornadas eran tan largas, los niños llevaban con ellos sus juguetes y en una ocasión, una niña, al llegar a casa se dio cuenta de que se había dejado su muñeca en algún punto del camino. La niña se puso a desandar el camino para buscar su juguete y, como no regresaba, sus padres salieron a buscarla.

Cuentan que la encontraron muerta en la bifurcación del camino y, junto a su cuerpecito, medio devorada por los lobos, estaba su muñeca.

La segunda leyenda, la más antigua, fue publicada por Manuel González Herrero. La Muñeca es una estela funeraria discoidal, convertida en un hito enigmático y ancestral. Cuenta que hace mucho tiempo, a un pastor se le perdió una oveja. Dos hermanos, niño y niña, sus hijos, salieron a buscarla y se les hizo de noche sin encontrarla. Los niños veían en la oscuridad como brillaban los ojos de los lobos y se decían que eran sus padres que iban a buscarles con candiles. Los lobos se los comieron y de sus cuerpos solo dejaron “Las Muñecas” que allí fueron enterradas por sus doloridos padres y, para su memoria, allí clavaron la piedra.

OREJANA HOY
El alcalde de la localidad desde 2019, Pedro Hernanz Álvaro (PP), comenta que el número de habitantes del municipio es de 60-62, y su economía parte del sector primario, de la agricultura y la ganadería y de la fábrica de embutidos “El Enebral”.

También es importante el número de casas rurales en el municipio: 4 en El Arenal, 1 en Orejanilla y otra en Sanchopedro. En El Arenal, también hay un bar en el que se dan comidas.

Entre las obras que tiene previsto realizar el Ayuntamiento de Orejana se encuentra el cambio o sustitución de las redes de agua y todas las acometidas porque hay muchas averías. Estas obras que ya han comenzado. Como es una obra muy cara, el alcalde comenta que están esperando que les lleguen las ayudas y, según se pueda, irán haciendo la obra poco a poco.

Además nos cuenta Pedro Hernanz que durante los últimos meses se retejó el centro social, La Fragua de El Arenal y la Ermita de Sanchopedro.

CASAS RURALES
En los cinco barrios que forman Orejana nos encontramos con varias casas rurales que nos permiten disfrutar de la zona de modo más directo. Entre otras, Casa Los Pizarros, con capacidad para 12 personas, dispone de jardín, barbacoa y chimenea. Otra posibilidad la plantea La Casa de los Maestros, con capacidad para 6 personas, dispone de jardín, barbacoa y chimenea. Una tercera oportunidad es la casa rural El Secretario, con capacidad para 8 personas, dispone de jardín y barbacoa. Además, casa rural Sanchopedro”, con capacidad para 10 personas, dispone de jardín y chimenea y, La Casa de la Sierra.

LA RECETA

La receta de esta semana es obra de Conce, vecina de Orejana. Conce nos hizo todo un repaso de los platos de cocina tradicional que más triunfan por la zona de Orejana. Al ser tierra de pastoreo, la Caldereta de Cordero y, al ser una tierra muy fría, los buñuelos dulces que, al tomarse calientes, servían de reconstituyente para los meses de invierno.

Al final, contando con que estamos en plena Cuaresma, Conce decidió que lo mejor sería dar una receta protagonizada por el Bacalao, producto habitual y popular en Castilla durante esta época, en un plato que podría ser una variación del Bacalao a la Vizcaina…

Ingredientes: Bacalao desalado, harina, aceite, cebolla cortada muy fina, ajo cortado en láminas, pimiento en tiras. Tomate, generalmente de los tomates de las huertas de Orejana…

Modo de Prepararlo: Se desala el Bacalao poniéndolo en remojo durante 24 horas y cambiando el agua 3 veces durante ese periodo. El Bacalao se reboza en un poco de harina y se da una vuelta en la sartén. Las tajadas de Bacalao ya fritas (sin estar muy pasadas) se van poniendo en una fuente de horno.

En una sartén se fríe cebolla, ajo en láminas y pimiento en tiras. Se pocha bien y se añade tomate. Si se quiere más caliente, se mete uno minutos al horno, si está bien de temperatura, se puede disfrutar directamente.

Conce, que trabaja en la fábrica de embutidos, nos comenta que aunque el número de vecinos censado en Orejana son 62, residiendo, en invierno, son unos 25, entre los cuatro núcleos porque hay uno que lleva ya muchos años deshabitado.