Un tentadero en la finca Los Cerros de La Higuera, en una imagen de archivo. /E.A.
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El propietario de la finca Los Cerros de La Higuera, en Espirdo, Emilio de Frutos, sale al paso de las graves acusaciones que se le han lanzado desde numerosos colectivos, medios de comunicación e incluso administraciones, por haber celebrado una “novillada”, de acuerdo a las críticas, en plena crisis sanitaria por el Covid-19. El Ayuntamiento de Espirdo se defendía el lunes de esas críticas también, alegando que en ningún momento había dado autorización para  ese “espectáculo”.

Emilio de Frutos aseguraba ayer que “no he hecho nada ilegal” y añadía con rotundidad que “todas las barbaridades que han salido en la prensa son falsas”. Ayer se encontraba en otro tentadero en Salamanca, realizando las mismas “labores de campo” que, según explica, desarrolla en su finca de La Higuera, “que cumplen con la normativa de Castilla y León”. En ningún caso, mantiene De Frutos, “he celebrado una novillada”. “En todo momento cumplo y estoy autorizado por el Código de Explotación Ganadera (CEA) que concede Agricultura, para mover animales y trabajar con ellos en las plazas de tientas”, argumenta.

En cuanto a las explicaciones del Ayuntamiento de Espirdo, de que no cuenta con licencia de primera ocupación ni con licencia de actividad a fecha de hoy para la futura escuela taurina que quiere crear en su finca de La Higuera, Emilio de Frutos afirma que “no tiene nada que ver ese proyecto de futuro con las labores de campo que yo puede llevar a cabo en mi finca, que es lo que estoy haciendo hasta ahora con todas las autorizaciones, porque sí tengo licencia de actividad ganadera”.

Lamenta que el tentadero fuera exhibido a través de las redes sociales por uno de los participantes en el mismo, y que “se haya malinterpretado por los medios, y haya salido una legión de antitaurinos, ineptos e incultos, hablando de una novillada ilegal”. Con 30 años de profesión, Emilio de Frutos manifiesta que continuará con su trabajo “legal” y “autorizado”.