La calma regresa a Nava de la Asunción tras el abandono de los ‘okupas’

El alcalde, Juan José Maroto, asegura que la mayoría de las personas que residían de manera ilegal en un chalet y varios pisos propiedad de un banco dejaron recientemente la localidad tras el altercado

Poco a poco mejora la situación de ocupación en Nava de la Asunción, tras la marcha de la familia que habitaba de forma ilegal un chalet de la localidad después de una gran discusión. La familia que ocupaba esta vivienda era bastante conflictiva y se les relaciona con un intento de robo en un supermercado del municipio, así como con un enfrentamiento con sanitarios del centro de salud. “Acudieron con una persona enferma exigiendo que fuese atendida y ahí comenzaron los altercados”, destaca Juan José Maroto, alcalde de la localidad.

Otros dos pisos, propiedad de Caja Segovia, también habían sido ocupados, pero la mayoría de ocupantes ya han abandonado el lugar, de forma que, actualmente apenas reside una persona en cada uno de los pisos. Desde el Ayuntamiento apuntan que “no sabemos exactamente cuántos eran. La Guardia Civil y Subdelegación del Gobierno sí conocen el dato porque han estado vigilando la zona sin cesar y no podemos hacer otra cosa si no agradecer todo el servicio prestado”.

Al no tratarse de edificios municipales, el Ayuntamiento carece de competencias para tratar de frenar la ocupación que han sufrido. “Si hubiese sido un edificio municipal, tendríamos que haber denunciado como afectados, pero en este caso las viviendas están deshabitadas y son propiedad del banco. Confiamos en la Justicia y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que, como nos han demostrado en muchas ocasiones y en estos días también, son los que velan por salvaguardar la seguridad y el cumplimiento de las leyes. La justicia es ahora la que debe expulsar y ordenar el desahucio de los okupas que aún quedan pues están haciendo uso de una propiedad que no les pertenece”, destaca Maroto.

Cabe destacar que el municipio ya contaba con dos pisos ocupados, pero que en ningún momento han generado ninguna situación conflictiva con los naveros. En un principio, el Ayuntamiento descarta que pueda producirse un efecto llamada, puesto que se está logrando revertir esta situación. Además, Juan José Maroto aclara que “en nuestro municipio hay personas de nacionalidades y culturas distintas que se han integrado perfectamente y participan del día a día del pueblo. Estamos encantados con todos ellos, viven y trabajan aquí, pagan el alquiler de sus viviendas, etc. Entendemos que esto ha sido algo puntual”.

Aunque las viviendas okupadas no pertenecen a vecinos de la localidad, sino al banco, no se descarta que las Asociaciones de Vecinos puedan llegar a alzar la voz a través de manifestaciones pacíficas, puesto que las okupaciones han generado gran malestar entre los vecinos. “Desde el Ayuntamiento nos ponemos en manos de la Justicia para resolver este tipo de situaciones”, concluye el alcalde.