El pintor Miguel Ángel Maestro posa junto a parte de las obras que expone en el bar ‘Bulevar’ de Nava de la Asunción./ A. MARUGÁN

El pintor Miguel Ángel Maestro vuelve a recalar en Nava de la Asunción para mostrar sus últimos trabajos entre el medio urbano y el rural. A través de una treintena de obras este pintor madrileño, vinculado a Nava familiarmente, acerca por expreso deseo toda la expresión artística que ha sentido durante un año muy fructífero, pero con una cierta carga sentimental que le envolvió con la necesidad de desembocarla adentrándose en cada imagen que plasmaba en el lienzo. Emociones que cada cuadro refleja en la vida propia que adquiere a través de una luz y color que capta la viveza de los mejores momentos del día.
Son rincones del entorno urbano madrileño, con edificios singulares como el Palacio de Cristal y Kiosco de Música del Retiro o detalles de la Puerta del Sol, las Torres de Colón, Plaza de España… más la belleza plástica de monumentos como el Escorial y el Alcázar de Segovia, para llegar al medio rural y recrearse con cada rincón del pueblo navero y los atardeceres descubiertos en la inspiración de los paseos entre pinos albares.

 

las imágenes, captadas hoy, representan para el pintor las compartidas tiempo atrás con Merche, su mujer

Son imágenes captadas hoy, pero que para el pintor representan las de ayer compartidas con ‘ella’, Merche, su mujer, que cruzó la línea del tiempo hace año y medio, a la que dedica los cuadros de esta exposición porque “seguro que le gustarían y los disfrutaría, principalmente por los motivos representados” dice el autor en la dedicatoria, tras señalar también que ‘ella’ supo integrarse en el pueblo desde el primer día y es el “motivo por el que quiero recordar a la que fue mi compañera de viaje”.
Maestro ha conseguido impresionar gratamente a los visitantes al recoger en sus cuadros rincones conocidos, pero con una mirada diferente, llena de vida, luz y color. La exposición se puede ver en el bar ‘Bulevar’, lugar elegido por el artista para compartir con los amigos, y todos lo que se acerquen a visitarla, unos momentos de tertulia tranquila acompañada de una cerveza.