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La alcaldesa de Cabezuela, Ana Agudíez. / NEREA LLORENTE

La alcaldesa de Cabezuela, Ana Agudíez Calvo, asegura que el equipo de gobierno no ha dejado de trabajar para llevar a cabo los proyectos considerados “prioritarios”, según define, a pesar de los imprevistos causados por la pandemia. Unas acciones enfocadas a un propósito clave, definido desde hace tiempo en la agenda de la alcaldesa: “Impulsar el verdadero desarrollo rural con inversiones transformadoras que permitan la generación de oportunidades en nuestro pueblo”.

Es la tercera legislatura en la que Agudíez toma el mando de Cabezuela. No ha sido un mandato fácil, “la sensación es agridulce”, afirma la también senadora. Esto se debe a que a la crisis sanitaria se ha sumado la económica y social. De ahí que, desde el Ayuntamiento, como administración más cercana a las personas, se haya trabajado “para que nadie se quedase atrás”, asegura la regidora.

Es decir, se han prestado servicios esenciales y medidas de apoyo a los sectores más desfavorecidos en la localidad. Un hecho que no hubiera sido posible sin la participación de los cabezolanos, a los que Agudíez agradece su compromiso, comportamiento y adaptación “a una realidad que nunca habíamos vivido”, determina la alcaldesa.

Como otros municipios de la zona, Cabezuela ha sido protagonista de numerosos brotes del virus. Por ello, la alcaldesa brinda todo su apoyo y solidaridad a las familias de la localidad que han perdido a sus seres queridos o, por otro lado, que han estado enfermas por el Covid-19.

A pesar de ello, Agudíez es partidaria de mirar al futuro con esperanza porque “vamos viendo la luz gracias a la vacunación y tenemos que trabajar entre todos para la recuperación económica de nuestro país”, establece. Un pensamiento que también traslada a su legislatura.

Las inversiones realizadas en la primera mitad de la legislatura son varias. La alcaldesa destaca la renovación de redes de abastecimiento, con un presupuesto de 90.000 euros; pero también la construcción de una pista de pádel en vista de la demanda de los jóvenes de la localidad. También se arreglado la cubierta del consultorio médico, la mejora del entorno de la piscina y, por último, se ha definido un plan de actuaciones orientadas al embellecimiento del pueblo como la rehabilitación de los lavaderos, “lo que contribuirá a la dinamización turística de la localidad”, asevera Agudíez.

Mejorar la conectividad

La alcaldesa asegura que, aún en mitad de la legislatura, ya se ha ejecutado gran parte del programa electoral. A esto se suma la posibilidad de hacer uso de los ahorros municipales a partir de la liberación de remanentes definida por el Gobierno, lo que permitirá llevar a cabo múltiples inversiones en el futuro.

Sin embargo, no se puede hablar de futuro en Cabezuela sin hacer hincapié en la conectividad, un hecho muy importante y casi necesario para la fijación de la población. Tanto vecinos como visitantes se enfrentan a una desconexión telefónica obligada, pues el municipio carece de buena cobertura, a pesar de su cercanía a Cantalejo, uno de las localidades más grandes de la provincia.

La mejora de la cobertura es un servicio que llevan reclamando años los cabezolanos, pues les impide no solo trabajar y estudiar, sino simplemente comunicarse por medio de una llamada o un mensaje. Es cierto que la fibra óptica se instaló hace un par de años, un hecho que trajo consigo muchos problemas, como cortes de conexión a Internet frecuentes. Pero no trajo consigo mejoras en la cobertura móvil. De esta manera, Agudíez ha considerado este propósito como una de las principales medidas en la legislatura.

Aunque aún no se ha cumplido, promete que los cabezolanos pasarán en un abrir y cerrar de ojos de la incomunicación a la cobertura 5G, la más potente y de última generación. “En breve vamos a mejorar la cobertura telefónica con la instalación de redes 5G”, garantiza la regidora. “Estamos en proceso de tramitación de una licencia para la estación base de telefonía móvil que mejorará las conexiones digitales”, añade. Una acción que, sin ninguna duda, mejorará las condiciones de vida de los vecinos.

A ello se suma la petición a la Junta de un comedor escolar, un servicio del que se va a poder disfrutar “antes del 31 de diciembre de este mismo año”, como dispone la redigora. Una infraestructura que desde el Ayuntamiento consideran “fundamental en el medio rural, ya que desempeña una función social y permite compensar las posibles carencias de tipo familiar”, sostiene Agudíez.

En este contexto de cambios por la situación de la pandemia, el Consistorio aún no ha decidido si este verano los cabezolanos podrán disfrutar de las fiestas del Santo Cristo del Humilladero en septiembre. “Se tomará la decisión en el próximo pleno municipal”, determina.

No obstante, sí se contemplan actividades deportivas y culturales. Pues como concluye, “el sector de la cultura ha salido muy perjudicado. Pero hay que apostar por él, pues la cultura es segura y muy importante para Cabezuela”.