Vista de una finca en Torre Val y de la ladera de la Sierra de Guadarrama calcinadas por las llamas. / ROCÍO PARDOS
Vista de una finca en Torre Val y de la ladera de la Sierra de Guadarrama calcinadas por las llamas. / ROCÍO PARDOS

El incendio desatado este viernes en Navafría, que pronto alcanzó el término municipal de Torre Val de San Pedro, permanecía activo en vía de ser controlado al cierre de esta edición. Todo ello tras cinco días de intensas labores para su extinción tras arrasar cerca de 1.000 hectáreas de arboledas, dehesa y pasto. En concreto, dos de los días en los que se mantuvo activo adquirió el nivel 2 de peligrosidad, al cortar la carretera N-110 y obligar al desalojo de los vecinos de Torre Val; y el resto, en nivel 1.

La situación del incendio este martes fue muy diferente a los días precedentes. “La noche fue tranquila y, además, hubo un momento en el que el aire cesó y la temperatura bajó”, determinó el delegado territorial de la Junta en Segovia, José Mazarías. Estas condiciones meteorológicas permitieron que los focos internos que había en el monte y que aún preocupaban al operativo de extinción no se reprodujesen, según explicó el delegado.

Aunque llegada la tarde las temperaturas volvieron a elevarse considerablemente, el incendio permaneció estabilizado y sin presentar evolución alguna. Por ello, se empezó a contemplar la posibilidad de rebajar su nivel de peligrosidad al mínimo, nivel 0, lo que implica darse por ‘controlado’. Aunque no “extinguido”, puntualizó Mazarías.

Han sido días muy difíciles, tanto para los vecinos, que veían cómo las llamas se acercaban a sus viviendas y localidades, como para los efectivos del operativo para la extinción del fuego, que han realizado sus labores en plena ola de calor y también han vivido situaciones “muy complicadas”. De ahí que el delegado haya reconocido su “heroicidad”.

De hecho, atribuyó el éxito de la extinción del incendio a la “colaboración y coordinación” de todos los medios del operativo y también a “las personas que llegaron para echar una mano o a los vecinos que pusieron sus palas y manos para procurar la extinción”, destacó. “Nadie ha escatimado en esfuerzos, trabajo y recursos. Eso es un mérito del que nos tenemos que sentir orgullosos”, aseveró Mazarías.

El fuego, que se originó en la cañada de Navafría, avanzó de forma muy rápida hasta extenderse, en tan solo unas horas, por la dehesa y pinar de Torre Val, lo que obligó a evacuar rápidamente al ganado y posteriormente a la población. No obstante, pronto se pudo estabilizar el fuego en la zona urbana y desde el domingo tan solo preocupaban los focos de la ladera de la sierra que podían reavivarse en cualquier momento.

Normalidad

De este modo, las principales actuaciones a llevar a cabo en los próximos días consisten en dar con la causa del incendio, que se sigue investigando; y procurar la vuelta a la normalidad de los municipios, especialmente Torre Val, donde el fuego arrasó dos pajares, una vivienda y varias fincas.

Por ejemplo, tras proveer de alimento a las ganaderías demandantes de ayuda, ayer se comenzó a perimetrar el espacio y superficie donde es necesario hacer el vallado para evitar que los animales pueda salir a la carretera y, en suma a ello, se resolvieron los problemas de la Televisión Digital Terrestre (TDT). A causa del incendio, que dañó un tendido de media tensión, más de medio centenar de municipios de la provincia, incluso ubicados a más de 40 kilómetros del lugar de origen del fuego, se quedaron sin señal de TDT, según recogió la Agencia Ical.

“Hay que valorar los daños, pero hace falta tiempo”, determinó Mazarías. “Hay que hacer un programa de reforestación, pero es demasiado prematuro hablar sobre ello cuando el fuego aún no se ha extinguido”, concluyó.

La Junta volvió a declarar ayer situación de alarma por riesgo “importante” de incendios forestales con motivo de las altas temperaturas. Esta se prolongará hasta el próximo domingo.

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Ana María Criado (Segovia, 1998). Periodista y humanista por la Universidad Carlos III de Madrid.