plaza de toros cuellar
Tendido de la plaza de toros de Cuéllar. / A.M.

La villa de Cuéllar se repone de un intenso fin de semana taurino que albergó tres festejos en la Plaza de Toros, después de casi 24 meses sin actividad en su coso. El festejo de saltos, quiebros y cortes, más las dos corridas de Partido de Resina y Miura, han hecho que más de 4.000 personas hayan pasado por la Plaza de Toros en dos días.

Carlos Fraile, como responsable del área de Festejos del Ayuntamiento y organizador directo, habla de una muy buena respuesta de los aficionados. Asegura que ha habido una gran cantidad de público que se ha desplazado de Valladolid y Segovia, pero también de Madrid, Valencia, Andalucía, Cataluña, e incluso Francia y Portugal.

“Estamos muy satisfechos de cómo se ha desarrollado todo a pesar del contexto, porque seguimos inmersos en una pandemia y la climatología tampoco ha acompañado del todo”, comentó el alcalde. Lamenta que la lluvia y las bajas temperaturas se mantuvieran hasta el domingo a escasas horas de empezar el festejo, pues cree que esto frenó la venta de entradas en taquillas; “si hubiéramos gozado de días  más veraniegos, habría habido más entrada”, señala.

No obstante, el balance es positivo por parte de la organización, que plantea dos partes a la hora de realizarlo. Por un lado y en lo que compete a las arcas municipales, queda pendiente cerrar la facturación, pero están “razonablemente contentos”. Por el otro, un plano más inclinado hacia lo económico y social, habla de “extremadamente contentos”. Según comenta Fraile, el hospedaje en Cuéllar y comarca ha estado completo, y en una primera ronda de contactos con la hostelería, los restaurantes “están muy contentos”.

Respecto al balance más artístico, el alcalde habla de espectáculos que han “divertido al público, con emoción y mucha presencia”. Estas corridas de corte torista se han caracterizado por la calidad del ganado, algo reconocido por el público y que el alcalde tampoco ha pasado por alto, puesto que ha asegurado que el esfuerzo ha sido notable para que las reses llegaran con suma presencia a Cuéllar tras los embarques.

Afirma que estas dos ganaderías han traído hasta Cuéllar “un espectador exigente”. De los ganaderos, a los que acompañó en el callejón, habla de “satisfacción manifiesta” en los tres festejos celebrados. “Hemos contado con 18 animales que han despertado mucho interés y el aplauso del público”, comenta Fraile.

El regidor local no desaprovechó la ocasión para agradecer la colaboración de todos, desde la presencia de los cortadores locales hasta el esfuerzo realizado por los operarios de servicios municipales para poner el coso a punto tras el aguacero del domingo por la mañana.  Sí que ha reconocido que echó de menos más público en el festejo de cortes, sobre todo juventud, que es el perfil que demanda este tipo de festejos.

Igualmente, ha reconocido la presencia mayoritaria de público forastero frente al cuellarano en estos festejos, y anima a que la gente de Cuéllar “participe de esta tradición”; “hemos contado con buena base local pero el Ayuntamiento hace lo posible por traer carteles apetecibles y precios asequibles para contar con participación”, reconoce.

De cara a agosto

El primer edil explica que antes de agosto, estos festejos han servido para que en Cuéllar se busque una fecha acorde para poder celebrar algo parecido a una “Feria de Primavera, porque el impacto económico está ahí, y a Cuéllar se le pone en el mapa”, comenta.

En cuanto al futuro más próximo de Cuéllar, Fraile no esconde la ilusión de que haya encierros conforme el número de contagiados disminuya y el ritmo de vacunación permita seguir abriendo limitaciones.

Mantenemos la ilusión”, asegura, aunque igualmente mantiene la cautela. Habla de las medidas más cercanas, como la retirada de la mascarilla, que significan un avance, y recuerda que todavía quedan dos meses. “Si no se puede, haremos lo posible por mantener la cultura y la tradición en agosto, además de ese buen impacto económico”, anuncia el alcalde. 

En cualquier caso, los cuellaranos han disfrutado de dos tardes de festejos que, por el ambiente y los ánimos tras tantos meses de inactividad, todo ha recordado a la “vieja normalidad” que esperan volver a palpar pronto en los alrededores de la Plaza de Toros de la villa.