Un momento del recorrido del delegado del Gobierno por los Montes de Valsaín, junto a las autoridades segovianas y los responsables de las instalaciones./KAMARERO
Publicidad

Los Montes de Valsaín, que se extienden por una superficie total de 10.624,18 hectáreas, recibieron el año pasado la visita de 18.970 personas, que disfrutaron de este maravilloso entorno natural, ejemplo de gestión ambiental. El delegado del Gobierno de Castilla y León, Javier Izquierdo, puso ayer en valor el importante patrimonio natural de estos montes, en plena Sierra del Guadarrama, haciendo hincapié en la relevancia de la educación ambiental, durante su recorrido por el Centro Nacional de Educación Ambiental (Ceneam) y el Centro Aserradero y Montes de Valsaín. Javier Izquierdo, que estuvo acompañado por la subdelegada del Gobierno en Segovia, Lirio Martín, y los directores del Ceneam, Álvaro de Torres, y del Aserradero, Javier Donés, destacó la relevancia de estas instalaciones en lo que a formación ambiental se refiere, de cara a las nuevas generaciones. “Su función primordial es proveer de materiales, de herramientas, a todos aquellos que quieran contribuir de cualquier ámbito, a formar a nuestros jóvenes en el respeto al medio ambiente, al entorno en que vivimos”, subrayó.

De hecho, uno de los servicios que más público joven atrae todos los años al Ceneam es su rico y variado programa educativo, en el que en 2019 participaron más de 2.200 alumnos, en actividades de formación para estudiantes y profesionales. Elabora materiales divulgativos, guías metodológicas e informes técnicos y bases de datos. Cuenta con espacios expositivos y rutas y excursiones de temas y duraciones diversas, que contaron con la participación de más de 1.100 personas en 2019.

Cuenta también con salas de reuniones equipadas para la celebración de cursos y seminarios, así como una residencia propia, en la que el año pasado pernoctaron unas 3.400 personas. En su página web, que en 2019 recibió unas 750.000 visitas, difunde una amplia información sobre las actividades y los servicios del centro.

El Centro Montes y Aserradero de Valsaín gestiona los terrenos que constituyen los Montes Matas y Pinar de Valsaín, así como los bienes muebles e inmuebles asignados a la instalación. De esta unidad dependen el Centro de Visitantes del Valle de Valsaín (Boca del Asno) del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, que fue visitado en 2019 por más de 11.500 personas y el Aserradero de Valsaín. En sus rutas guiadas participaron en el año pasado unas 770 personas.

De las más de 10.500 hectáreas de superficie de los Montes de Valsaín, 7.579,51 son del Monte Pinar y 3.044,67 del Monte Matas, con una amplia diversidad de flora y fauna. Este entorno registra varias figuras de protección adicionales, como ser Zona de especial protección para las aves (ZEPA), Reserva natural fluvial del Alto Eresma, Sitio natural de interés nacional del Pinar de la Acebeda, Área crítica del Plan de recuperación del águila imperial ibérica en Castilla y León, Parque Natural Parque Nacional y Reserva de la biosfera. Además, hay que tener en cuenta que los Montes de Valsaín fueron el primer espacio natural con protección legal en España, dada la prohibición de caza y pesca en 1579.

El delegado del Gobierno en Castilla y León tuvo la oportunidad ayer de conocer más a fondo este entorno incomparable, en el que desde primera hora de la mañana se veían muchas personas realizando rutas y paseos. “Tenemos que cuidar y proteger el legado medio ambiental, histórico, cultural y social que conservan los Montes de Valsaín para preservarlo para generaciones futuras”, señaló, labor en la que destacó el esfuerzo del Gobierno de España, “uno de cuyos ejes en política medioambiental es la apuesta de la Unión Europea, a la que se adhiere con plena convicción, por un nuevo Pacto Verde, el New Green Deal, que tuvo como primera consecuencia la creación, por primera vez en nuestro país, del Ministerio para la Transición Ecológica”.

En este sentido, subrayó la importancia de la educación ambiental, de la que el Ceneam es principal exponente, puesto que, insistió, “el papel de las jóvenes generaciones y las futuras es vital en la ingente labor de cuidar el planeta, los espacios forestales, y su riqueza natural, devolviéndole a la Tierra lo que a lo largo de muchas décadas el ser humano le ha ido robando”.

Javier Izquierdo elogió también el equipo de educadores del Ceneam, experimentados en actividades educativas, dinámicas de grupos y actividades prácticas (talleres didácticos), y el entorno natural excepcional de los Montes de Valsaín, en el que ha sido posible compaginar el aprovechamiento de un recurso natural importantísimo, como es la madera, con la preservación de sus cualidades naturales.