Cerca de 2.000 animales pasaron la noche en el paraje conocido como La Panera. / eduardo redondo
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Tras haber recorrido cientos de kilómetros, con la caída del sol del pasado viernes llegó hasta El Espinar el rebaño del Consejo de la Mesta y de la Asociación Trashumancia y Naturaleza, compuesto por más de 1.800 ovejas merinas y 100 cabras retintas, para acampar y pasar la noche en el paraje conocido como La Panera. Acompañando al rebaño, un grupo de ocho pastores guía que conducen a los animales por los diferentes caminos de la Real Cañada Leonesa Oriental, ayudados siempre por los perros mastines, con el único objetivo de continuar con una de las tradiciones más antiguas del país: la trashumancia. Una actividad que consiste en el desplazamiento estacional del ganado en busca de pastos frescos para los animales y de climas favorables para la cría y reproducción.

Los pastores de la Asociaciones Trashumancia y Naturaleza arrancaron el pasado 19 de septiembre desde el Parque Regional de la Montaña de Riaño y Mampodre, en el municipio leonés de Boca de Huérgano, y llegarán el próximo domingo día 20 de octubre a la Puerta del Sol de Madrid para celebrar la XXVI edición de la Fiesta de la Trashumancia. En total, habrán sido 32 días de viaje para recorrer los más de 400 kilómetros que separan los valles leoneses de la Reina hasta la capital de España, circulando por las provincias de Palencia, Valladolid, Soria, Segovia y Madrid.

“El futuro de la trashumancia en España depende de que las administraciones sean capaces de cumplir su obligación, apoyando la labor de los pastores por su importancia social y ambiental, protegiendo las cañadas que muchas veces no se han respetado ni están señalizadas y poniendo en valor una tradición y una forma de vida característica de nuestro país”, explicaba Jesús Garzón, presidente de la Asociación a su llegada a El Espinar.

El rebaño de ovejas pasará los meses más fríos en una finca de la Comunidad de Madrid a la espera de que llegue la primavera, momento en el que volverán a partir hacia el norte de España. Desde la Asociación quieren reivindicar la falta de agua que tienen cada año a lo largo del viaje. Las ovejas recorren al día una media de 25 kilómetros y sería necesario que hubiera abrevaderos o ríos cada cinco o seis kilómetros. Este ha sido el principal problema que se han encontrado a la llegada al municipio, donde el arroyo de Los Ángeles de San Rafael había sido cortado y tuvieron que desviarse cuatro kilómetros de la ruta marcada en busca de agua. El Ayuntamiento de la localidad, por mediación de su alcalde Javier Figueredo, y algunos concejales recibió al rebaño a su llegada a La Panera y puso a disposición de los pastores, con señales de gran cansancio, las instalaciones con baños y duchas de la piscina.