Henar Díez, Araceli González, Cristina Bernardos y Nuria Orcha. / E.A.
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¿Es posible viajar en pleno Estado de Alarma sin saltarse la cuarentena ni exponerse al Coronavirus? Alrededor de 70 viajeros tomaron el pasado jueves un autobús virtual desde los sillones de su salón, en Coca, para visitar Fontibre (Cantabria) y Obraneja del Castillo (Burgos).

En tiempos de confinamiento la imaginación puede ser un arma muy poderosa /un buen aliado y, con ella, los caucenses han vivido un 23 de abril muy diferente al que están acostumbrados. Este viaje virtual organizado por la Asociación Cultural ‘Los Azafranales’ comenzó a las 10.00 horas desde el sofá de casa. Aquí yo lo separaría en dos frases Los viajeros recibieron un vídeo a través de un grupo de Whatsapp (el autobús que les sumergió en este interesante viaje), donde Henar Díez, presidenta de la asociación, pasó lista y explicó que en cada ‘parada’ establecida se haría una conexión con los turistas.

De camino a uno de sus destinos principales, los viajeros hicieron una parada en el camino, a las 11.00 horas, para tomar el almuerzo en Alar del Rey (Palencia), junto al Canal de Castilla. Pudieron contemplar vistas aéreas de la zona, así como un vídeo explicativo sobre la construcción de dicho canal.

Historia y curiosidades fueron conociendo los asistentes a través de los vídeos que Nuria Orcha mandaba por el grupo de Whatsapp. Aquí también haría dos frases Los excursionistas continuaron su camino hacia Fontibre, en el que otra de las viajeras, Araceli González, les explicó datos sobre el nacimiento del Ebro y sobre la localidad que visitaron. Tras hacer una ruta de unos ocho kilómetros de distancia, todos se reunieron para comer en Reinosa (Cantabria). Los viandantes compartieron fotografías de los ricos platos que ‘llevaron’ para comer durante la excursión.

Tras conocer la historia de Reinosa, de la mano de Cristina Bernardos, y también la receta de su postre típico, la ‘pantorrilla de Reinosa’, los viajantes continuaron su ruta hasta Obraneja del Castillo donde, tras conocer el bello pueblo burgalés finalizaron la excursión escuchando una jota en honor a Villalar.

Este es el primer viaje virtual que organiza ‘Los Azafranales’ , en el que los pasajeros quedaron más que satisfechos con el resultado y donde tuvieron la posibilidad de vivir un día de confinamiento diferente, conociendo distintos puntos turísticos de España y compartiendo conocimientos e información entre ellos, ya que al realizarse a través de un grupo de Whatsapp la retroalimentación estuvo presente en todo momento.