Los Santos Inocentes
Un momento de la representación de ‘Los Santos Inocentes’ de Miguel Delibes.

El próximo sábado 14 de mayo llega al Teatro Auditorio Gonzalo Menéndez Pidal ‘Los Santos Inocentes’ de Miguel Delibes, en una adaptación realizada por Javier Hernández-Simón que será interpretada por un elenco de artistas de primer nivel.

En 1962 ya se esbozaba una pieza, a modo de narración de denuncia social, que podría considerarse una versión primitiva de esta obra maestra de Miguel Delibes. ‘Los Santos Inocentes’ es mucho más que una novela de éxito extraordinario, penetrando en lo más profundo del corazón del lector a través de una alegoría de la España de poseedores y desposeídos, pero más vastamente como una obra sobre la violación de las relaciones entre el hombre y la naturaleza.

En 1983 Mario Camus llevó a cabo una adaptación cinematográfica que conservó todo el aire poético y el intenso humanismo del relato e hizo que hasta los menos aficionados a la lectura pudieran disfrutar de todo lo que implica la historia de Azarías y su familia en un retrato fiel de la precaria vida de estos campesinos extremeños, aplastados por la miseria y el yugo de la imposición de sus señores.

Javier Hernández-Simón adapta magistralmente este título, descartando la mera ilustración de la novela, desmontando párrafo a párrafo su asombrosa estructura para armarla de otra forma que viniera a contar lo mismo pero resumido con sencillez gráfica. Juega con su atemporalidad para representarla en la España de hoy con unos personajes actuales pero que rezuman su esencia de época, que nunca se acabaron de ir aunque ahora se muestren con otras formas, aguardando la oportunidad de retornar con fuerza nueva en el presente. Aparta la mirada con toda premeditación de la legendaria película de 1984 y reinterpreta a los personajes desde una mirada actual y propia.

El elenco y la producción son de primer nivel para representar este incontestable grito a la libertad el 14 de mayo en el Teatro Menéndez Pidal. Es una ocasión única de pensar desde la butaca si es hora de salir “a correr el Cárabo” o de responder cada vez que te ordenen: “a mandar, que para eso estamos”. Las entradas se encuentran ya a la venta.