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La Huerta del Duque recibió ayer lunes una visita muy especial; además de los habituales paseantes y los jugadores de petanca, alrededor de 70 niños cuellaranos asistieron a realizar una bonita labor medioambiental. Se trata de los niños participantes en el campamento multiactividades, que participaron en una actividad programada por la Concejalía de Medio Ambiente y la de Educación. Allí se encontraban, además de los niños y las monitoras del campamento, los  concejales titulares, Tomás Marcos y Raquel Gilsanz.

La actividad, como comentó Marcos, estaba pensada para realizarse más adelante, cuando entrara el otoño, ya que se suspendió una primera vez por el covid. La parte positiva de esta época, que no es la propicia para plantación, es que en el Parque se riega cada mañana de manera automática. Así, se ha aprovechado la coyuntura del campamento gracias a la idea de la responsable de jardinería de servicios municipales, Nuria Corral y de una de las monitoras del campamento, que planteó esta actividad en su presentación en el proceso de selección. “La idea es renovar un poco el arbolado del parque; hemos tratado de meter especies que den color: la tercera parte son arces, hay algún castaño y cedros a los que no se les van las hojas”, explicó el edil. “Queríamos implicar a todos estos jóvenes, la savia nueva, el germen y la base que tenemos para cuidar todo mejor, y para que además impliquen a todas sus familias y amigos en la cuestión”, añadió. El concejal explicó que en el parque se podría meter más arbolado aunque cuenta con bastantes especiaes actualmente, así que a la hora de planificar esta plantación se ha optado por diecisiete especies. Marcos recordó que la tala y las últimas podas realizadas -muy necesarias dado el estado de los árboles- han dado buen resultado por el momento, ya que en el último “vendaval” se han mantenido “y portado bastante bien”. El edil plantea dejar el Parque como está por el momento, y pasar a trabajar otras zonas de la villa. Cerca del río Cega, ya entrado el otoño, se plantarán fresnos.

Por su parte, la concejal de Educación comentó que otra de las actividades realizadas en el campamento estos días ha sido la plantación de girasoles. Así, han unido iniciativas para hacer partícipes a los pequeños de esta bonita y necesaria acción. “Queremos que vengan con sus familias y puedan regarlos; todos los árboles tendrán sus árboles colgados en una cinta para que lleven su nombre”, comentó Gilsanz. El objetivo ha sido poner en valor la naturaleza de la villa y que sean parte de este proyecto de renovación.

  Los más pequeños mostraron todo su entusiasmo a la hora de plantar árboles. Aprendieron qué es un cedro, un nogal, y cómo regarlos. Guiados por la responsable de jardinería, todos cogieron sus palas -desinfectadas previamente- para tapar las raíces del árbol que ya lleva su nombre. Azadas y palas fueron las herramientas que conocieron los niños, muy hábiles y predispuestos a que el Parque siga aumentando en especies. Para todos, la experiencia ha sido muy enriquecedora y no acaba aquí, porque tendrán que observar cómo evoluciona su crecimiento.