Quite de Álvaro Alarcón. / A.M.
Quite de Álvaro Alarcón. / A.M.

Volvió la Feria a Valsaín. En abril y no en mayo como últimamente acostumbra la referente Sevilla. Lunares, volantes y colorido para una cita que forma parte de la esencia de los vecinos de este municipio segoviano. No podía faltar un festejo taurino en su particular ‘maestranza’, en la que también se escuchan los ecos del Real. La plaza fija, con esqueleto de maderas de sus montes, acogió este sábado una buena novillada de El Tajo y La Reina que bailó por sevillanas: del ‘Mírala cara a cara’, de Los Requiebros, nació lo mejor de la tarde que corrió a cargo del toledano Álvaro Alarcón. “En la cuarta, los lances definitivos”, reza la que es una de las composiciones más sonadas en el ferial durante sus días grandes; y de una forma similar ocurrió con los vuelos del capote y las muñecas de Alarcón. Una actuación de alta nota -sin espada-, sobre todo en el primero de su lote, que evidencian que será uno de los nombres de la temporada del escalafón con picadores.

Con el recuerdo de su paso por Turégano en 2019, el de Torrijos dejó una imagen de seguridad en el coso de Valsaín, que proyecta a su próxima cita en San Isidro (23 de mayo). Arropado por Roberto Martín ‘Jarocho’ y Ángel Gómez Escorial -¡casi nada!- y apoderado por Nemesio Matías, que en los últimos años ha acompañado a toreros como Fortes o Álvaro Lorenzo, presenta su candidatura a las principales ferias de novilladas y a plazas de relevancia. 

Sereno en las formas pero con carácter y ambición de ser uno de los nombres de la temporada. Muy puesto. Habló en un idioma que todos lo entendieron. Nada como la naturalidad. Puso delicadeza en sus muñecas ante el primero de su lote, que se quedó algo corto pero propició buen juego. El budú con el descabello empañó el rédito final, que quedó en ovación.

Le faltó transmisión al quinto de la tarde, un jabonero que llamó la atención de salida pero que, sin ser malo, le costó entrar en la muleta. La conjunción entre novillo y novillero no llegó a alcanzar la comunión de la anterior actuación, a lo que se sumó el falló a espadas, y la faena fue silenciada.

Ángel Bustos da una vuelta al ruedo al cortar una oreja. / A.M.
Ángel Bustos da una vuelta al ruedo al cortar una oreja. / A.M.

Oreja para Bustos

El tercero rápido evidenció sus intenciones y Ángel Bustos cobró una voltereta en el inicio. Se repuso y dejó un par de naturales de fina compostura. Exigía el novillo de La Reina y pedía un trazo largo conforme al recorrido que ponía de manifiesto. Buen ejemplar, que no terminó de verse en plenitud.

El que cerró plaza, otro jabonero, pedía ligazón y enganchar los pases, algo no ocurrió. Bustos sí dejó una imagen pinturera, que sirvió más para agradar al público que para dar una lidia conjunta al animal. Sonó el cántico de Valsaín a ritmo de dulzainas y tamboril y, con una efectiva estocada, la concurrencia se vino arriba para pedir una oreja que fue concedida por la presidenta, Almudena Gil, que debutó en el cargo.

Pablo Páez, prendido por el primero de la tarde. / A.M.
Pablo Páez, prendido por el primero de la tarde. / A.M.

Páez, falto de confianza

Capote lácido el de Pablo Páez. Disposición de salida del andaluz para recibir a un novillo castaño, bien hecho y con entrega. El astado pedía hilvanar un pase con otro, dejarle la muleta en la cara y bajarle la mano para corregir el defecto de salida, donde echaba la cara alta. Acortó Páez el recorrido que tenía el ejemplar de El Tajo, en un trasteo un tanto falto de confianza, pero en el que dejó notables pasajes. Lo mejor, en el cierre por bajo hasta que fue prendido de fea manera y tuvo que pasar a ser atendido por los servicios sanitarios. Finalmente su labor fue ovacionada por el público.

Le costó acoplarse con el segundo de su lote, un novillo algo áspero pero sin maldad y potable de juego. La faena que no cogió vuelo, pese a la voluntad que puso Páez. Lo más destacado fue un media verónica, que replicó Alarcón en su turno de quites por ceñidas gaoneras. Silencio. Bajo la tutela de Luis de Pauloba, le espera Sevilla el 29 de mayo. Ahora continúa la feria.

Ficha

Plaza de toros de Valsaín (Segovia). Novillada con picadores por su tradicional Feria de abril. Alrededor de media entrada. Novillos de El Tajo (primero, cuarto, quinto y sexto) y La Reina (segundo y tercero), bien presentados y de buen juego en su conjunto.
Pablo Páez, ovación y silencio con aviso.
Álvaro Alarcón, ovación con aviso y silencio.
Ángel Bustos, ovación y oreja.

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