1 Juan Carlos Llorente
1 Juan Carlos Llorente

Un lugar especial como el templo de San Martín, y “recuperado acertadamente”, como dice Juan Carlos Llorente, fue el elegido por el mismo para presentar en sociedad su primer libro, ‘Muy noble villa de Cuéllar’. Lo hizo ante los medios durante la semana pero el verdadero acontecimiento fue llenar la iglesia que tanto valor patrimonial tiene y dar a conocer el contenido de una publicación tan demandada por los vecinos. Desde autoridades como el alcalde y los concejales, hasta vecinos de todas las edades quisieron arropar a Llorente al sacar a la luz un libro que la mayoría de los allí presentes esperaban con ansia como parte misma de la historia de Cuéllar.

Llorente, libro en mano, explicó a los cuellaranos que se trata de un compendio de 50 crónicas sobre la propia villa que relatan hechos históricos “muchas veces olvidados o desconocidos”. Comentó también que la cuestión de que sean crónicas ofrece al lector la posibilidad de leerlas de manera salteada, sin ser una publicación que leer de manera continuada; “podéis decir, a ver qué nos cuenta Llorente hoy, y leer alguna de las crónicas”, bromeó el autor. Todas ellas están dispuestas a criterio del historiador y, aunque no siguen un orden cronológico preestablecido, “tampoco son un totum revolutum”, indicó.  

En el libro se recuerdan episodios históricos de gran relevancia que el lector irá descubriendo poco a poco, pero también se nombra a personajes de la villa que, para Llorente, debían tener su espacio. Uno de ellos es el cantante Ismael, que no estuvo presente en esta presentación pero sí lo hizo en forma de carta; el cantante le envió un correo electrónico de agradecimiento a Llorente que este quiso compartir con los presentes. Ismael habla de “la gentileza de haberme nombrado en el libro” y se refiere a Cuéllar como “el lugar donde he aprendido la vida, junto a tu pare o a ti mismo”. Para él, Cuéllar ha sido “la escuela de mi vida y vosotros mis maestros”. Este es solo uno de los muchos personajes cuellaranos que tienen unas líneas dedicadas la publicación, además de los muchos repasos que se hacen, por ejemplo, a la creación de la Banda Municipal de Música, o al recinto amurallado en su historia, así como al urbanismo del casco histórico. 

“Deseo que el lector se entretenga y aprenda”, explica Juan Carlos, que deja clara las intenciones de estas 51 crónicas escritas y que ya forman parte de la historia de la villa. 

LA SINGULARIDAD CUELLARANA

Antes de concluir con su presentación, Juan Carlos Llorente llamó la atención de los allí presentes y de sus autoridades. Una de las crónicas lleva por título “La singularidad de Cuéllar”. El autor habló de los típicos comentarios de los forasteros allá donde va un cuellarano: “es que los de Cuéllar…”, “ay que ver los de Cuéllar…”. Y es que el autor recuerda que esa singularidad que se marca en el carácter de la villa y sus habitantes procede desde tiempos lejanos; “desde el siglo XII hemos sido una tierra con sus costumbres y leyes propias, distintas a las de otros lugares como Pedraza o Sepúlveda”. Explica que el único nexo con otros lugares era el obispado, y así fue hasta 1812 cuando la Constitución lapidó las leyes de estas tierras. Por ello, llamó a todos a conservar esa singularidad.

Juan Carlos Llorente concluyó su presentación ofreciendo la firma de ejemplares, y todos los vecinos asistentes se llevaron entre las manos las palabras del autor, también las de la dedicatoria. Un vino español sirvió para cerrar un evento que deja en las librerías de la localidad una pieza clave de la historia de la villa, y que pasará, con toda seguridad, a las estanterías de las casas de esta “muy noble villa de Cuéllar”.