Los cambios en el consumo de carne apenas llegan al vacuno

Los productores reconocen que algunos derivados han caído, pero otros han aumentado con el mayor consumo doméstico, pero ello no se refleja en los precios que reciben los ganaderos

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El sector del vacuno de cebo, donde la provincia de Segovia lidera la producción dentro de este subsector, es otra víctima de la disminución del consumo en el canal Horeca (Hoteles, restaurantes y cafeterías). Aunque no ha dejado de perder el valor su carne, lo cierto es que la prolongación de la crisis les  ha afectado a los productores.

El hundimiento de las ventas no fue tan drástico por cuanto el ciclo comercial de un ternero es más prolongado que el de un cordero o un cochinillo. Pero también resulta evidente que gran parte de las piezas de vacuno tienen como meta la restauración.

Desde los sindicatos ganaderos advirtieron del problema que se avecinaba a este sector y solicitaron una batería de ayudas económicas al vacuno de carne ante la situación de crisis producida por la pandemia de la Covid-19.

Desde el sector valoraron el compromiso mostrado por el Gobierno regional con sectores muy directamente afectados por esta pandemia como el del cochinillo, el lechazo, el cabrito y el cerdo ibérico. Pero también advirtieron de que el vacuno de carne también estaba pasando “una situación dramática”. “Las ventas  han caído en picado y algunos canales de comercialización están totalmente cerrados”, señalaban.

Actualmente los terneros se pagan un 20 % menos que hace tres meses, y las hembras hasta un 40% más baratas.  Esta circunstancia se da mientras se producen subidas de consumo en el canal de distribución, e incluso con incrementos en las ventas por internet a consumidores particulares. A pesar de esta buena dinámica en el consumo, el precio que perciben los ganaderos es sensiblemente inferior al de hace unas semanas, por lo que esta organización agraria y ganadera considera que existen “movimientos especulativos a costa del primer eslabón de la cadena alimentaria”.

Desde las granjas de vacuno se  recuerda que el cierre de la hostelería ha  afectado a referencias como los solomillos, chuletones y entrecot. Sin embargo ha subido la comercialización de carne picada, hamburguesas y otros elaborados que preparan las grandes cadenas que surten a los lineales, “pero sin que los precios en los supermercados o en las grandes superficies comerciales hayan bajado”.

Por otro lado, recuerdan el papel primordial que la ganadería extensiva cumple en el mantenimiento del entorno, la biodiversidad, así como la sostenibilidad económica, social y ambiental de los territorios, en los que, como se está comprobando actualmente, no son la causa de contaminación como desde ciertos colectivos se achaca a esta actividad.