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Es una tradición cuellarana y como tal, un año más, se ha cumplido. La Asociación Cuellarana de Caballistas Amigos del Caballo organiza cada octubre, concretamente cada festividad del Día del Pilar, una suelta de bueyes desde los corrales del río Cega. Un lugar tan emblemático para todos, donde hace apenas mes y medio se vivía toda la emoción, vuelve a acoger a decenas de personas tanto dentro como en los alrededores. Por un momento, las estampas recuerdan a “los toros”, la previa de los encierros, cada mañana antes de que salga la manada. Sin embargo, esta vez no habrá toros, y solo serán los bueyes los que recorran un tramo de pinar para disfrute de caballistas.

Como cada edición, el público espera fuera  para ver este espectáculo, y no solo eso, sino que también siguen el recorrido con todoterrenos, en este paseo de bueyes. En los aledaños de los corrales se pudo observar al alcalde de la villa, Carlos Fraile, que no faltó a esta cita a lomos de su caballo, como así acudió a los encierros este año. Igualmente estuvo presente el ganadero y director de campo Simón Caminero, que charló distendidamente con los caballistas cuellaranos. Al igual que en los días de encierro, las pastas y bollos no faltaron a la puerta de los corrales; la asociación de caballistas se encargó de surtir a todos los presentes. Y tampoco faltaron numerosos niños, también a caballo, que empiezan a coger tradición. Como muchos vecinos lo ven, esta tradición sirve a los más jóvenes caballistas y aficionados para entrenarse y que algún día ellos puedan continuar con el legado de encerrar a caballo. Esta primera toma de contacto con los mansos sirve para perder el miedo y controlar a los equinos.

Pero el verdadero carácter de esta actividad es festivo. Después de que a las doce en punto los seis bueyes de Caminero salieran de los corrales y recorrieran buena parte de los pinares contiguos de la zona de la derecha, y después de que volvieran a estos corrales, comenzó la jornada de celebración para todos los participantes. Como siempre, una comida popular alrededor de los corrales anima el sábado festivo nacional, y el buen ambiente reina en este lugar tan especial para todos. Son muchos los que continúan la fiesta durante toda la jornada por los bares de la villa, y así se completa esta suelta de bueyes, costumbre en el municipio.

Con esta propuesta que se mantiene y gana adeptos, la actividad en los corrales del río Cega concluye hasta el próximo agosto; el interior del recinto no volverá a encerrar astados, ni toros ni mansos, hasta que la villa esté inmersa de nuevo en los preparativos de sus fiestas patronales de 2020.