boveda
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Tan solo 24 horas después de que se presentara el Año Jubilar Henarense y se pusieran de manifiesto algunas de las necesidades del Santuario, la Comisión de Patrimonio, reunida ayer en Segovia, informaba favorablemente de la demolición y reposición de la bóveda de la sacristía. Bajo la presidencia del delegado territorial, José Mazarías, se ha emitido informe favorable para el proyecto, una intervención que consideran  “muy necesaria dado el colapso estructural de este elemento, que ya hizo preciso el apuntalamiento y apeo de la bóveda antes de llevar a cabo la actuación que ahora se plantea”. 

La sacristía, de planta rectangular, está cubierta por una bóveda de cañón elíptica con dos lunetos. La intervención proyectada propone la demolición de la cubierta de pino enlucida de yeso y su sustitución por una bóveda de pladur con la forma exacta de la existente, mediante montantes metálicos con elementos de suspensión anclados. El empleo de una estructura de pladur ofrece mucha mayor resistencia y no influirá en el aspecto estético final del elemento, según informan desde la Comisión. Esta recomienda en su informe que se documente la ejecución de las obras para mayor conocimiento del inmueble y de los propios restos de la bóveda, incluso con documentación gráfica de todo el proceso. 

Justo al concluir el acto de presentación del Año Jubilar, el rector del Santuario avanzaba cómo se encontraba la bóveda en estos momentos tan cruciales, a meses para que comience un año de vital importancia para el lugar. Carlos García Nieto explicó que continúa apuntalada y se aguarda a que llegue la ansiada licencia municipal. “En cuanto llegue esa licencia, nos pondremos de inmediato a demoler y proceder a su reconstrucción tal y como está en la actualidad”, detalló el rector. “La seguridad es algo prioritario y deseamos no comenzar el jubileo sin andamios, por tanto, esa licencia municipal nos parece que es urgentísima”, aclaró Carlos García. 

Son ya varios los meses de espera desde que en febrero de este año, un boletín informativo realizado a través de Youtube y desde el Santuario mostrara las condiciones, a punto de derrumbe, de la bóveda de la sacristía. El rector comentaba por entonces que las grietas, según los padres carmelitas que abandonaron el Santuario el anterior septiembre, “llevaban ahí toda la vida”. No obstante, la vigilancia del rector hizo comprobar que crecían con el tiempo, que estaban activas y que las existentes en el camarín de la Virgen, también. Montones de arena en las escaleras y en la sacristía lo demostraban, y fue entonces cuando la Delegación de Patrimonio de la Diócesis y dos restauradoras se desplazaron al lugar; se desmontó la cajonera de la sacristía, datada del siglo XVIII, y se cubrió con paneles de adera para su protección. 

Lo que en febrero les otorgaba gran margen de actuación hasta la apertura del Año Jubilar en agosto, ahora acorta distancias: solo quedan tres escasos meses para demoler y reconstruir una bóveda que espera a miles de visitantes. El rector explicó en la presentación del jubileo que esta es la urgente, pero que el Santuario “necesita muchas cosas”. Está colaborando diversas administraciones en la mejora y embellecimiento de la pradera. Se ha dado a conocer las necesidades de la Fuente del Cirio y la de San Antonio. Aseguró García Nieto que por parte de la Diócesis también se hacen “esfuerzos sobre humanos en circunstancias muy complicadas como las actuales, porque no solo existe el Santuario, hay muchas iglesias”. 

De momento, en el Santuario esperan la inminente llegada de la licencia para que la obra concluya antes del 8 de agosto y el Santuario luzca su mejor versión.