La borrasca ‘Filomena’ afectó prácticamente a todo el territorio segoviano en forma de nieve y, aunque los equipos de vialidad invernal trabajaron para acondicionar los principales viales de la provincia, los pueblos quedaron cubiertos de blanco el sábado y sus calles acumularon incluso hasta 35 centímetros, sin medios oficiales para proceder a su retirada y poder circular.

Por ello, desde la buena voluntad que caracteriza al mundo rural, fueron los agricultores los que procedieron a limpiar las calles en varios pueblos por los que no pasan las quitanieves, con tractores y vehículos propios, como máquinas retroexcavadoras, al servicio de los vecino, dando ejemplo de solidaridad, convivencia y compañerismo. Así ocurrió en municipios del nordeste de la provincia como en Campo de San Pedro.