Las clases en el Instituto Peñalara tratan de recobrar la normalidad

El centro educativo abrió ayer la semana lectiva tras verse alteradas las clases la semana pasada para participar los alumnos en las concentraciones en recuerdo de Carlos Zapata.

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Las aulas del IES Peñalara, de San Ildefonso, volvieron a abrirse ayer lunes intentando regresar a la normalidad, una vez que la semana pasada se vivieron momentos de tensión, emoción y nervios tras conocerse la muerte de Carlos Zapata, de 16 años y alumno de Primero de Bachillerato. Además se alteraron las clases para que sus compañeros participaran en las concentraciones convocadas en su recuerdo, tanto en San Ildefonso como en Torrecaballeros.

Algunos de los alumnos han sido atendidos estos días por una psicóloga que trabaja como personal de apoyo en el centro, y ha resultado básico el apoyo de sus familias durante el pasado fin de semana, según indicaron fuentes del centro educativo.

El director del instituto, Francisco Gozalo, explicó en la concentración del pasado viernes, que todo el personal del centro intenta volver a la normalidad. Con 450 alumnos, el IES Peñalara es uno de los centros con mayor proporción de alumnos desplazados, la mitad aproximadamente, que proceden de otras localidades, como era el caso de Carlos Zapata.

Redes sociales

Durante estos días, las caras de tristeza y de sorpresa se han mantenido entre los alumnos del centro. Las críticas edades de algunos corresponden a momentos de escaso diálogo con sus progenitores. Por el contrario, han sido las redes sociales las que han acogido muchos de los testimonios más claros y expresivos de la angustia vivida. Así por ejemplo, Tuenti, la red social virtual dirigida a la población joven española y la que utiliza la mayoría de los adolescentes, recoge frases como “Carlos, te echamos de menos, donde quiera que estés”, escrita por un usuario llamado Guille. Otras frases que pueden verse son: “Yo no le conocía, pero no se merecía esto” (Rocío), “Yo tampoco podría perdonar al padre (Sofía), “Siempre te recordaremos y estaremos contigo” (Irene), o “Mi más sentido pésame a los familiares” (Beatriz). Con su lenguaje juvenil, abreviado, los chavales se han estado intercambiando sentimientos que les ha servido para desahogarse, tal como reconocía Teresa Montes, una de las madres de alumnos del centro.

La propia web del instituto también se ha hecho eco del pesar por lo ocurrido. En él se condena la violencia “como una de las lacras más perniciosas de las sociedades modernas”. El manifiesto leído por su director el pasado viernes se ha colgado junto a dos lazos blancos, con la siguiente frase: “No hay palabras para describir el silencio…. en silencio quedó este Centro, sus alumnos sus profesores, el personal de secretaria, de conserjeria … chicos en el pasillo, en las aulas, en el patio… todos sin palabras…no tenemos palabras, la violencia sin sentido nos las ha arrebatado de un golpe… Nada va a ser como antes… y no queremos que nada sea como antes”.