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Las piscinas municipales de Cuéllar abren hoy sus puertas tras la autorización de Sanidad ayer jueves. Las concejales de Deportes y Personal municipal ofrecieron ayer una visita a los medios de comunicación locales para mostrar cómo será la manera de acceder y las restricciones que este año marcarán la temporada de baño en las recién remunicipalizadas instalaciones. Raquel Gilsanz, edil de deportes, destacó el duro trabajo que desde hace meses se viene realizando en unas piscinas que no estaban bien; “todas las irregularidades que había las hemos intentado arreglar a la mayor brevedad posibles”, comentó. El primer cambio y más visible es el del césped, cuidado desde hace meses por los operarios municipales. Había un protocolo de piscinas al que se ha sumado el protocolo del covid, así que la cartelería informativa está visible en las instalaciones.

No se puede acceder a las piscinas con el calzado de calle: habrá que desinfectar el calzado en unas alfombrillas, cambiarse a chanclas, desinfectar las chanclas y cambiarse siempre para entrar y salir. Es obligatorio usar mascarilla en las zonas comunes, como ha exigido sanidad. Cambio muy notable y derivado del covid es la parcelación del césped: se han pintado parcelas de 2×2 metros en el césped, con separación de 1,5 entre ellas. Para los grupos, podrán anexarse las parcelas con el pasillo, dependiendo del número de integrantes del grupo; el objetivo es no juntarse con el usuario de al lado.

El aforo de la zona verde es de 310 personas, el del vaso de adultos es de 120 personas y la piscina infantil, 35 personas, que estarán siempre vigiladas por los socorristas. En el vaso, está prohibido sentarse al borde, práctica habitual cada año; también está prohibido apoyarse en las barandillas que perimetran el vaso o colgar toallas y enseres.

La novedad y buena noticia de este año anómalo llega con la apertura del bar de la piscina climatizada. la intención era abrir el bar antiguo después de una reforma, pero no ha sido posible llegar a tiempo.  El horario de apertura es de 12.00 a 20.30 horas ininterrumpidamente. Se explicó ayer que el objetivo será cerrar lo más tarde posible en septiembre si el clima lo permite y permanecerá abierta la semana de fiestas debido a la ausencia de festejos.

Los precios serán de 43,25 euros para 26 baños de adulto; 27 euros para 13 baños de adulto; 23,25 euros para 26 baños infantiles; 17 euros 13 baños infantiles. Los abonos de temporada familiar (2 adultos y 2 niños) costará 140 euros y el abono de temporada individual, 72 euros. La entrada de adulto tendrá un precio de 3,95 y la infantil de 2 euros; los precios se han mantenido aunque la intención era bajarlos, pero las circunstancias han encarecido el mantenimiento que debe sufragarse. No podrán acceder al recinto solos los menores de 14 años. Para los abonos antiguos de temporada, se hará un descuento de la parte proporcional no usada; los bonos por baños pueden gastarse desde ahora y hasta el 31 de diciembre.

La concejal de Personal comentó que Sanidad ha desaconsejado la apertura de la piscina climatizada, que se abrirá en octubre según las previsiones. Se han dispuesto dos carriles en la piscina de verano para favorecer la natación y el uso lúdico del resto del espacio. No se realizarán campamentos ni cursillos de natación. El personal de la piscina suma ocho personas contratadas: menos que en otras ocasiones pero con jornadas más largas para favorecer “trabajos más dignos”, como comentó la edil. Uno de los cuatro socorristas va a dedicar media jornada al mantenimiento de piscina (filtros, limpieza). Habrá dos personas para taquilla, una para limpieza y una coordinadora de instalaciones. Dos socorristas estarán siempre por las tardes, para vigilar el vaso y para realizar el control de aforo.

Las desinfecciones y limpiezas ascienden a tres diarias: una antes de abrir, otra a mediodía -no se cerrará para hacerla- y otra al cierre, tanto en vestuarios como en el resto de instalaciones.

La manera de entrar en la piscina será por orden de llegada. Si se supera el aforo se establecerá un sistema de cita previa. Se llevará a cabo un registro con nombre y apellidos de las personas que acceden para, en caso de rebrote, controlar quiénes han estado dentro de las instalaciones. El aforo se controlará desde taquilla y por las cifras de otros años, esperan que no haya problemas.

La edil de Personal repasó todos los arreglos realizados este año desde la remunicipalización, con multitud de cambios de piezas que no estaban en buen estado. Esperan que todo transcurra con la mayor normalidad posible y el disfrute sea seguro.