Las obras de una de las plazas más emblemáticas de la villa de Cuéllar van llegando a su conclusión y los vecinos ya pueden observar cuál es su imagen final tras varios meses de trabajo en la zona. Como se contempla ya, la demandada obra está dejando además de un aspecto renovado a la céntrica plaza, mayor facilidad para el tránsito de peatones y de vehículos. La uniformidad que le otorga el adoquinado bicolor, que además unifica la imagen con el resto de calles adyacentes del municipio, suman un espacio más a las zonas homogéneas que poco a poco van conformando la villa. La fuente sigue presidiendo la plaza y las diferentes áreas creadas harán de esta plaza un lugar de encuentro vecinal como lo ha sido siempre.

Otra de las mejoras para la plaza ha sido la renovación total de las redes básicas, sin sustitución desde hace décadas. No solo el firme de la plaza estaba deteriorado: la parte interna y las redes de abastecimiento necesitaban una sustitución que, una vez ejecutada para la superficie, era lógico atajar para que la adecuación del espacio sea total.

El final de las obras está previsto para comienzos de noviembre según se   estableció en el pliego de adjudicación otorgado a la empresa local Mariano Rico S.L., que hasta el momento está cumpliendo plazos rigurosamente, y así se espera que continúe para la conclusión de las obras.

El tráfico rodado

Además, es intención del equipo de Gobierno y concretamente de su concejal de Tráfico, Tomás Marcos, regular y reorganizar el tráfico rodado de una zona muy complicada en este campo. La circulación de doble dirección en la calle Segovia hacia calle Arévalo viene dificultando la fluidez desde hace años, problema del que el edil es consciente; por ello, la propuesta que realizó hace meses es dotar de sentido único descendente a la calle Arévalo, lo que deja a la Plaza de la Cruz en con sentido ascendente desde la Travesía homónima.

Los vehículos no tendrán que realizar la rotonda: solo se podrá circular en sentido ascendente desde la travesía. Como explicó el edil en su día, el aparcamiento en toda la plaza se reubicará y prohibirá en ciertas zonas, pero en cualquier caso, los vehículos ya no girarán para hacer la rotonda. En las calles contiguas, Estribos o la Calzada de San Isidro, los vecinos podrán subir a sus aparcamientos, y cuando desciendan, asumir el sentido descendente de la calle Arévalo.

Las obras en la Plaza de la Cruz de Cuéllar, a punto de concluir