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La intensa tormenta que habría acortado la festividad de Las Chuletas en Cuéllar volvió a traer consigo los ya habituales problemas de inundaciones en varias zonas de la villa. El pasado domingo y ante la intensidad de la lluvia y el granizo a última hora de la tarde, aparecieron las primeras anegaciones de agua que suelen afectar a los mismos puntos. Uno de los más conflictivos es el de los alrededores de la Plaza de Toros; es aquí donde se forma una gran balsa de agua que en esta ocasión volvió a cubrir hasta la mitad de las ruedas de los vehículos. Como explicó el alcalde de la localidad, que se personó en el lugar de los hechos durante la tormenta y junto al concejal de Seguridad, se debe al agua que se recoge de la zona de Castilviejo y todo lo que baja desde la carretera de Peñafiel y Valdihuertos. Es en estas calles y el de Fotógrafo Rafael donde el colector, “demasiado pequeño”, no aguanta y provoca dichas balsas. El regidor local explicó que en conversaciones con los vecinos, ha corroborado que los garajes de la calle Fotógrafo Rafael se ven afectados cada vez que esto ocurre. Por esta calle se levantaron un par de alcantarillas, según comentó Carlos Fraile, que asevera que es una parte bastante conflictiva en estas situaciones.

Hasta este punto se desplazaron cinco miembros de la agrupación de Protección Civil, dos de bomberos y la jefa de servicios municipales y Guardia Civil. El alcalde asegura que el problema está en los colectores, como es sabido, y que son obras de grandes inversiones que hasta que se puedan acometer tendrán que ser paliadas con trabajo en consonancia con Aquona. Fraile afirma que los trabajos de limpieza de alcantarillas se realizan periódicamente, pero tendrán que ser más profundos para evitar estos sucesos.

Otra zona que en ocasiones se ve afectada es la Plaza José Echegaray, pero la tormenta no fue tan violenta en esta parte sur de la localidad. Sí lo notaron en la calle Balbino Velasco, donde la alcantarilla volvió a levantarse por las mismas causas: la dimensión del colector. Por la zona norte de la localidad, el barrio de San Gil, el granizo cayó con fuerza y provocó  pequeñas riadas en algunas zonas,  sin problemas de inundaciones dado que todo se concentra en zonas menos elevadas, como en la que se provocan las balsas.

Los vecinos de Cuéllar y efectivos desplazados solventaron la situación a la que se enfrentan cada vez que se dan tormentas de estas características, y que esperan ir paliando con la colaboración de Aquona hasta que se pueda plantear una obra de sustitución de colectores en todas las zonas.