La iglesia de San Miguel data de finales del siglo XII y comienzos del XIII. /E.A.
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El Servicio Territorial de Cultura y Turismo de Segovia promueve la renovación e impermeabilización de las cubiertas de la nave central y el ábside de la iglesia de San Miguel en Fuentidueña, edificio declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, desde 1995.

El estado de conservación general de la iglesia es bueno, pues se llevan a cabo con regularidad labores de mantenimiento, pero la intervención que ahora se plantea es necesaria porque muchas de las tejas de la iglesia se habían desplazado, se encontraban rotas y sueltas, y parte del tejado estaba cubierto por medias tejas. Estos problemas amenazaban la conservación del inmueble, dado que hacían posible la entrada del agua en el interior.

Previamente a las obras, se ha realizado una revisión general de toda la cubierta. Entre las actuaciones que se van a ejecutar, se va a proceder al desmontaje del tejado de la nave central y del ábside para renovar sus cubiertas aprovechando parte del material que se pueda recuperar.

También se va a colocar un aislamiento térmico de proyección de poliuretano, para un mayor confort térmico, como medida extra de seguridad para su mantenimiento y para evitar filtraciones de agua al interior del templo. Las tejas se van a recolocar ‘a la segoviana’ (en la forma tradicional, denominada también ‘a canal’) y se van a acometer las limas y encuentros en la intersección del faldón con la torre de la iglesia.

Las obras se enmarcan en el Plan de Intervención del Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo y se realizan en colaboración con el Obispado de Segovia. El proyecto cuenta con la cofinanciación de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) y supondrá una inversión total de 51.304 euros.

La iglesia de San Miguel en Fuentidueña es uno de los ejemplos más señalados del románico segoviano. El 21 de diciembre de 1995, la iglesia fue declara Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento. El edificio data de finales del siglo XII y comienzos del XIII. Está labrado en piedra y lo conforma una sola nave y un ábside semicircular. Cuenta también con un gran atrio, una torre y una serie de canecillos iconográficos que rodean el edificio. La iglesia está cubierta con una bóveda de cañón apuntado.

La iglesia está ligada a la venta y pérdida de su ‘iglesia hermana’ de San Martín, que fue desmontada y desplazada a Nueva York y actualmente forma parte del conjunto de abadías del museo ‘The Cloisters’ (los claustros). San Miguel fue ampliado en el siglo XVI con una capilla a la cabecera del templo y su interior fue decorado al estilo barroco.